martes, 28 de julio de 2015

EL PARTIDO DE FÚTBOL

Por fin puedo escribir!!!!!!!! No sé si he comentado alguna vez que vivo en una casa de 3 plantas (me encanta porque dicho así parece que vivo en Buckinham Palace pero va a ser que no eh?). Abajo está el salón, donde tengo el ordenador y aire acondicionado y arriba del todo, cuarto de estar con la tele y otro aire acondicionado. Pues la semana pasada, en el verano más apropiado, nos quedamos sin aire acondicionado abajo por una encantadora bajada de tensión (... o subida?). Y en serio digo, sin ánimo de exagerar ni un ápice, que NO puedo estar sin aire. Este está siendo el peor verano para mí en estos 7 años así que prácticamente bajaba cuando me levantaba, aguantaba para hacer el intento de comer, que sin aire es toda una odisea, y me subía a leer. Y obviamente ni pensar en sentarme aquí abajo en el ordenador después de almorzar, ni a escribir ni a nada! Las náuseas, mareos, problemas de visión que me llevan dando todo el verano, sin el aire como que era un suicidio. Me da miedito la factura de la luz!!!!!!!

Pero a lo que iba... el partido de fútbol EM-mi cuerpo! Lo que os voy a contar tampoco es algo tan inusual pero el otro día me hizo especial gracia. Es increíblemente agradable llegar a tu cama, muerta de sueño deseando quedarte dormida en un plisss (a estas alturas no me dejo engañar! sé que una cosa es lo que sería normal y otra la realidad), tumbarte y que te empieces a notar una amplia gama de dolores/sensaciones neuropáticas... vamos, sensaciones raras de narices. Sensaciones que de cuando en cuando te notas tipo un poquito de cosquilleo (que tampoco es cosquilleo! pero bueno, más o menos) por un muslo, o los dos, puede que se alternen... por medio te notas quemazón en las plantas de los pies (Aclaración importante: advertir la diferencia entre quemazón de calor y quemazón de frío!)... primero una, luego las dos, luego la otra...o cosquilleo en lugar de quemazón. O pasamos a algo que ya ni siquiera se te ocurre cómo "describirlo"... De repente todo desaparece o aparece en la otra pierna... Y a todo esto, el sueño se ha ido a freír gárgaras porque aún cuando por fin has aprendido a distinguir cuándo se podría tratar de un brote y sabes que esta vez no lo es, es imposible evitar que te vaya poniendo nerviosa. Y quieres levantarte a ver la f1! y necesitas dormir porque la noche anterior dormiste fatal... La EM no te deja practicar tumboning en paz!!! :)

Llega un momento en que aquello parece un partido de fútbol, en serio! ¡Cosquilleo del muslo izquierdo se lo pasa a rodilla derecha que le pasa el balón a la pantorrilla izquierda... Mientras los dos porteros-pies guardan sendas porterías con una exquisita sensación de quemazón mientras en campo contrario continúa la pelea por el balón cosquilleante entre ambos! Los porteros-pies intentan meterse también en la disputa! El dedo gordo de una de las porterías se está convirtiendo en el Cristiano Ronaldo del partido por unos instantes cuando de repente, el árbitro en forma de espasmo pita tarjeta roja y detiene el partido el tiempo que dura poder seguir escribiendo en el móvil porque ha dejado prácticamente inmovilizado durante pocos segundos al contrario! ( Obviamente, ésta es una retransmisión en diferido).

Al finalizar el enfrentamiento nos damos cuenta de que nos faltaron unas patatitas fritas y unas cervezas frías para que la jornada futbolística hubiera sido redonda. En su lugar, lo sustituimos por un sueño más o menos reparador... más menos que más.