lunes, 5 de septiembre de 2016

ANATOMÍA DE MIS GAFAS Y SU MALA RELACIÓN CON LA E.M.

Un día os hablé de mis gafas, os acordáis? Hubo un ligero percance, se cayeron y ambos cristales se rompieron... Pues hoy os quiero hablar de mis gafas de nuevo y de algo a lo que no puedo echar la culpa a la esclerosis!!!! Triste, lo sé... porque si no podemos achacar las cosas a la enfermedad, entonces para qué nos sirve???? Creo que es lo único práctico que tiene pero bueno... éste es un defecto de fábrica, por más vueltas que le dé al asunto. Vale, os lo cuento, pero no me lo tengáis en cuenta........

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Soy un pelín obsesiva compulsiva con la limpieza de los cristales... Nuuuunca están bien del todo. Siempre hay una sombra, una mancha diminuta, un lo que sea. Yo limpio y limpio y siempre hay algo. El brazo se agota, el hombro se fastidia, y siiiiigue habiendo algo. Y hasta aquí el aburrido secretillo. Ahora llega lo divertido! Hagamos fiesta!!! Que ahora sí le podemos echar la culpa a la e.m.! En un principio, simplemente pensaba que era imbécil (que cabe la posibilidad de que lo sea, no digo yo que no,  pero no tanto! ) hasta que un día, así sin más, me vino la inspiración.

Os pongo en situación: No me puedo apretar mucho las patillas de las gafas porque tengo unas orejas la mar de sensibles y me destrozan. Si es que soy como un peluche al que hay que tratar con mimo! Pero esto hace que las gafas se me caigan poco a poco, tipo bibliotecaria. Consecuencia? Que hay que estar subiéndolas cada dos por tres porque me gusta eso de parecer una bibliotecaria, tiene su punto, pero también me gusta ver lo que tengo delante, tipo... la televisión. Y una intenta subirlas dándole al puente muy finamente pero un día me di cuenta de que el dedo no calculaba muy bien la distancia. La idea era darle ahí pero el dedo a dónde le daba? Al cristal. Con un poco de suerte, mitad y mitad. Pero mi huella dactilar quedaba impregnada en el cristal. Y ohhhhhh, qué significa eso? Cristal sucio. Mancha que molesta. Mancha que hay que limpiar. Y otra vez a empezar! Se ve que mi cerebro no distingue bien entre montura y cara, qué le vamos a hacer? Y he aquí la culpa de la esclerosis: coordinación pobre... anda escasa ella! Podían añadir eso como prueba en las revisiones con el neurólogo, es súper súper práctico! Si vas a subir las gafas y plantas el dedo en medio del cristal, chungo! ;) Yo nunca pude presumir de coordinación, cierto... ya apuntaba maneras, pero me podía colocar las gafas sin guarrearlas!!!

Pero para que veáis que de primeras no achaco todo a esto eh? Si soy buena persona y todo! Y eso que  mi 77% de lisiadera me lo pone en bandeja, o no? jajaja. Y que nadie se ofenda por lo de "lisiadera", que lo digo en plan cariñoso. Además, es mía, mi relación con ella queda entre nosotras dos ;)