jueves, 23 de noviembre de 2017

EL CONEJITO DURACELL EMPIEZA A CANSARSE...

Alguno que otro que me haya seguido en mis entradas a este blog (que ya me gustaría a mí que fueran más pero si el pariente coñazo éste que tenemos por aquí dice que no, es que no...) habrá notado que últimamente me he vuelto más seria, verdad? O es sólo sensación mía? Porque me alegraría mil saberlo, jajaja. Pero supongo que todo va acorde a los estados de ánimo y el momento en que te encuentras. Y la verdad, empiezo a estar un pelín cansada. Bueno, seamos sinceros. Bastante cansada. Y de qué? Diréis vosotros. Pues de que este apasionado e intenso pariente (mejor 'pariente' que 'amiga' porque a los amigos los escoge uno y a los parientes no) no me dé un respiro. No suelo decir esto, ni me gusta y además me entra remordimiento cuando pienso en personas que han sufridos o están sufriendo un brote de los 'buenos'  y me digo que no es mi caso en este momento, gracias a Dios. Y pienso, en una de mis conversaciones conmigo misma, esas de las que alguna vez os hablé en que da la sensación de que tengo doble personalidad o algo por eso de tener conversaciones conmigo misma, que yo no tengo UNA cosa... 

Y es entonces, en estos momentos de confianza y sinceridad conmigo misma, cuando pienso: Ostris! Tú tienes MUCHAS cosas! Que no digo que los demás no, eh? (Veis? Mi sentimiento de culpabilidad emerge sutilmente...). Pero mi 77% de minusvalía me da el derecho a quejarme. Es cierto que siempre he intentado llevar todo lo mejor posible y con sentido del humor, y en ello sigo (no es un gran esfuerzo, es que yo soy así) pero también es cierto que poco a poco te vas sintiendo un poquito como la pila duracell que sí, sigue funcionando pero va trastabillando cada vez con más frecuencia. Desde que todo comenzó, oficialmente, hace 9 años te has 'reído' porque bah! eres dependiente... nada de caminar sola, nada de partir la comida, nada de salir o estar con gente sin tener la sensación de estar como en un mundo paralelo o sin terminar viendo doble, triple o cuádruple, nada de ducharte y lavarte la cabeza tú sola, nada de vivir sin estar mareada de una u otra forma, nada de ser capaz de 'vivir' varios días seguidos con un horario más o menos normal madrugando y aprovechando hasta por la noche sino teniendo que escoger entre vivir la primera mitad del día o la segunda porque si no, ni lo uno ni lo otro, nada de poder vivir sin pensar en tus movimientos de antemano pensando en las posibles consecuencias (se pone alfombra en casa o lo evitamos porque no suelo calcular muy bien y me la pego? no des ni un paso hacia atrás porque te la pegas! y un largo etcétera. Cuestión de supervivencia.). Controla lo que comes, lo que bebes, lo que haces, dónde y con quien porque además no te lo han puesto nada fácil. Y hasta aquí iba todo relativamente bien. Pero comienza con los problemas varios en espalda y brazo que te impiden ser lo libre que podías. Ya la pila empieza a fallar ocasionalmente. Y los dolores/espasmos que hubo de siempre pero que se cogieron sus confianzas hace ya y que ahora campan a sus anchas impidiéndote dormir, descansar, pensar, haciéndote vomitar. Y sí, por supuesto que estás hablado con el neurólogo que por supuesto te ha mandado medicación. Medicación que se va graduando y medicación que te hace la vida imposible (a veces piensas, peor el remedio que la enfermedad?) sumando a todo más mareos, más sueño, más falta de coordinación y estabilidad, problemas cognitivos acentuados...

Esto último está en proceso de arreglarse, espero! aunque sea en parte (más neuro y más neuro y más analíticas y bla bla bla) ahora que empezaba a estar contenta por una única cosa: el medicamento que se supone que ayuda a la marcha y equilibrio, tras no sé cuántos años empieza a dar sus frutos!!!!! No voy a dar la vuelta al mundo caminando pero oye! por poquito que sea... dar pasitos sola sin pensarlo para mí es equivalente a un viaje en globo alrededor del mundo. O casi.

Pero cada cosita nueva que aparece ya te implica un poquito más de esfuerzo, no aceptarla pero sí tomártela igual de jaja jiji. Aunque he de decir en mi defensa que sigo sin echarle la culpa de todo a la esclerosis! Hace poco leí, aunque ya lo sabía pero ni lo recordaba, que por ejemplo hay medicamentos cuyos efectos secundarios implican dolor de espalda. Guay, si antes tenia un amplio abanico de posibilidades que explicaran mis dolores, ahora hay uno más! Y lo mejor. Llevo  perdiendo pelo muuuuuucho tiempo. Tampoco estoy calva eh? Y yo siempre decía: 'es la primavera, que se cae más el pelo' o, en su defecto, 'es otoño, que se cae más el pelo'. Solo que en invierno y otoño se me cae también, pero yo aplicaba la misma teoría y tan feliz de la vida. Cuál es el problemilla? Que también suele ser por efecto de las medicaciones. Pero he decidido que mi teoría mola más!!!

Posdata: Si hubiera hablado de tooooooodos mis síntomas, esto en lugar de un blog se habría convertido en El Quijote. Con lo mal que se me dio siempre hacer resúmenes en el cole y fíjate ahora, soy un hacha!

lunes, 23 de octubre de 2017

NO DICEN QUE TODOS OLVIDAMOS COSAS...?

No poder fiarte de tu cabeza, de tus recuerdos, ni esos recuerdos en el tiempo y menos aun y lque es peor, tus recuerdos actuales. Que te digan que hace un rato dijiste 'blanco' cuando tú recuerdas haber dicho 'negro'. Que te digan que dijiste lo que dijiste (lo cual no tienes claro recordar o si lo que recuerdas es un recuerdo de esos que uno crea en su cerebro a base de repetición) de tal forma cuando tú recuerdas haberlo dicho de cuál forma. Pero es obvio que si lo dicen, por algo será. Tú sigues sin verlo pero qué vas a creer más, en el cerebro sano de los demás o en el tuyo que está de todo menos sano? Sería una tontería. Hace ya mucho que aprendiste a no fiarte mucho de tu cabeza ni de tus recuerdos y ese aprendizaje va a más. Es como el niño que va creciendo y va aprendiendo siempre un poco más, solo que tú vas al revés, vas aprendiendo a fiarte siempre un poco menos, y un poco menos... Hasta que llega el momento en que dudas de todos tus recuerdos. Dudas hasta de esas cosas que tan claras te parecen ver en tu mentiroso cerebro. Pero a la vez, sabes que no te miente siempre. Y cómo distinguir cuando sí y cuando no? Y si la culpa de todo conflicto de los últimos tiempos es culpa tuya a pesar de que tu cerebro te muestre que ha habido sensatez en tus actos? Pero... y si no la ha habido? 

Es como vivir en una neblina de la que no puedes salir, únicamente aprendes a convivir con ella y para hacerlo, has de aprender a fiarte de lo que te dicen otros, no de lo que tu cabeza te dice. Te puedes fiar de aquello que es obvio, tangible y el resto, simplemente, ve aprendiendo a auto engañarte. Puede que así des en el clavo. También puede ser que no y es posible que entres en una ardua discusión dentro de tu cabeza, algo así como un YO vs. YO , de la cual, salvo excepciones, la neblina se hará más espesa y si antes no veías nada claro, ahora será peor porque cada uno de los contendientes es bastante convincente. A quién creer? Necesitas un árbitro pero por ahora, un árbitro interno no es una posibilidad. Nos quedan los árbitros externos y volvemos a lo mismo. Tenemos... debemos... no sé qué verbo emplear, fiarnos de uno externo. 

Siempre dije que esto de los problemas cognitivos era lo que  peor llevaba y hoy día, a pesar de todo con lo que he de luchar, que no es poco, sigue siendo lo peor. Ver una película y no recordar lo que ocurrió hace 5 minutos, o que se acabe la peli y no recordar cómo empezó, casi ya ni te lo planteas que lo raro sería lo contrario. Leer un libro y olvidar el párrafo anterior, tampoco es una novedad (cuántos de vosotros tenèis que releer las cosas?). Olvidar mucho más de un libro que te acabaste ya... bueno, se puede sobrevivir. Pero en tu vida, en tu día a día, no es tan sencillo. Esa sensación de estar convencido de haber dicho o hecho algo , que te afirmen lo contrario y esa niebla te vaya rodeando hasta llegar el punto de decirte: vale, yo no me fío de mí misma así que tendréis razón. Y preguntarte, alguna de todas estas veces habré tenido yo la razón? No sé si es mejor pensar que no o que sí... Porque a todo esto, unamos la famosa 'emotional lability' (inestabilidad emocional) que ayuda más bien poco. Eso de que haya un síntoma, maravilloso él como todos los  demás, que se distinga por los cambios bruscos de humor y en el que las emociones van a su bola (terminología científica donde las haya) haciendo que muchas veces llegues a tener la sensación de que no tienes control sobre tus emociones, desde luego no es lo mejor para ganar en confianza sobre tus recuerdos.

Peeeeero!!!!!! Dicho esto! Ayer tuve uno de esos MOMENTOS, con mayúscula y con todas las letras! Resulta que el sábado pasado tuve una pequeña discusión con mis padres. Una estupidez. Hablábamos acerca de mi colegio de E.G.B., dónde quedarán esos tiempos! Y la discusión, digna de llegar al Congreso, trataba sobre dónde quedaban algunas áreas tipo el salón de actos, los patios... Importante tener en cuenta que hace como 20 años que estuve allí y que el colegio precisamente pequeño no era. Y llegamos a un punto en que mis padres decían que X estaba en un sitio y yo decía que estaba en otro sitio. Y ahí quedó la discusión justo por lo que antes os comentaba. Pero en el fondo, estaba bastante convencida de tener razón. Y esa noche, cuando las ideas estúpidas suelen aparecer, me vino a la cabeza una imagen bastante nítida del colegio, de cosas que ni recordaba. Pensé que con un poco de suerte, o un milagro, por la mañana igual lo recordaría y podría decírselo. Y así fue. Se lo dije. Y yo tenía razón!!!!!!!!!!!!!!! Vale, es una chorrada alegrarse tanto por tener razón en algo tan insignificante pero, qué queréis que os diga? Fue una pequeña-gran alegría!!!

Pero... TODOS OLVIDAMOS COSAS, verdad?  

domingo, 1 de octubre de 2017

EL DOLOR, ESE GRAN AMIGO!

Hoy te levantas. Tarde. Como siempre. A finales del verano has decidido ponerte el despertador para que la "tardanza" vaya siendo algo menor. Tarde, pero no tardísimo. Parece complicado porque la pastilla cuya dosis se aumentó no lo pone fácil. Pero al menos se intentará. Aún en la cama, te peleas con tu cuerpo. Y aún en la cama ya comienza algún dolor a aparecer. Hay dónde elegir. Pero está arrancando, al igual que tú. Conforme van pasando los minutos, ya intuyes cómo van a "alegrarte"el día. Ducha. Te vistes. Desayunas. Lees los periódicos en el ordenador que le tomas prestado ya por costumbre a tu madre. Tras un verano que te ha vuelto a dejar k.o. te propones empezar unos ejercicios para las rodillas que debías haber empezado hace tiempo. -Pero para qué?-, te preguntabas. -Merecía la pena?-. Momentos de desilusión y desgana que se intercalan con otros más animados, en los que los haces por pura cabezonería. Aun haciéndolos piensas -para qué?- . Pero los haces. Pura inercia. Y en este momento no estás precisamente animada por el dolor de espalda que no te permite hacer nada. Literalmente. Prácticamente te tiene sentada en un sofá en el que pruebas mil y una posturas para poder aguantar. Nada de blog. Nada de ordenador por las noches. Nada de móvil por las noches en la cama antes de dormir. Pero te propusiste empezar los ejercicios el día 1 de septiembre y asi será. Parecen poca cosa pero te dejan hecha polvo. Y curiosamente cada día que los haces, parece que la espalda va estando un poquitín menos mal. Las ganas que tienes de mejorar, tipo oasis en medio del desierto? Realidad? Podías haberlo empezado antes si el verano lo hubiera permitido. La fisio lo mejorará, esperas. Mientras, seguirás sin "estresar" la espalda, por si acaso. 2 minutos libres de dolor siempre son mejor que 1. Y mientras tanto, a lo largo del día seguiremos con una amplia gama de dolores y demás. Espasmos gastrointestinales? Poco agradables. Dolores de cabeza? Diversos tipos. Podrá elegir. Mareos? También diversos tipos porque en la variedad está el gusto. Y como aun no has comenzado las clases, te pasas la tarde en tu sillón con las piernas en alto , rebuscando la mejor forma para estar lo menos mal posible. Y llegan las 7. Hora de empastillarse. Hora de la pastilla y media que está causando estragos. Es una sorpresa diaria. Las primeras semanas no había duda, todos los efectos secundarios al unísono que la unidad hace la fuerza. Pasadas algunas semanas, la cosa va progresando adecuadamente y va alternando. Casi siempre. Varias opciones. Somnolencia. Mucha. Mareo. Mucho. Tipo borrachera. Encantador. Tanto que hay días que te hace acostar a horas impensables, 10, 11...  Y la noche es lo tuyo. Es cuando te sueles sentir algo mejor. Antes, por lo visto. Porque te vienes a la cama y tampoco puedes usar el móvil porque la espalda no te permite estar sentada ni 5 minutos...

Y nos encontramos ya avanzado septiembre. Empiezas un par de clases. Nada agotador. Teóricamente. Acabas completamente desinflada. Como dice @DomandoAlLobo en su acertadísimo símil para explicar la fatiga, necesito urgentemente "cargar el móvil". Poco ha cambiado aunque intentas animarte con esa mínima mejoría que sientes de espalda. Wow! Comparado con el mes largo anterior casi es un sueño hecho realidad. Casi. Hacía mucho, años, que habías aprendido a prevenir males aún mayores. Ahora, es casi como un "master de prevención de males mayores". Y no solo es la espalda. También lo son el hombro, la cadera, las rodillas... Todo como resultado de tantos años con tu hemiparesia del lado derecho y como consecuencia de ella, tantos años de forzar la otra parte de tu cuerpo, de caminar mal, de obligarte a "volverte" zurda cuando naciste diestra... Y en cuanto notas un dolorcillo fuera de lugar, detienes tu vida (un poco más) con el único propósito de no empeorar demasiado las cosas. Pero tu cuerpo ya se apaña él sólo para que la fiesta continúe. Y sigue habiendo noches, o días, aunque por lo visto hay preferencia por las noches para que ese síntoma tan tan desagradable, incómodo y doloroso que llaman "dolor tipo abrazo o faja", con ese dolor tan punzante, con esa sensación de constricción o presión interna que a veces hasta te impide respirar y que es provocado por esos espasmos intercostales (músculos situados entre cada una las costillas) aparezca cuando menos lo esperas. Y el resultado asegurado de ello es un empeoramiento en tu espalda. Es como la historia de nunca acabar. Lo que la fisio lucha por arreglar, se desmorona en un rato. O 6 horas, como hace poco. Pero aún así sigues con tus ejercicios, haciendo lo posible por salir aunque sea a dar una vuelta por tu casa cuando la logística lo permite. Y a veces, aunque sean pocas, ves los frutos de tu esfuerzo intentando no pensar en que igual que vienen, se pueden ir... Pero como ya sabéis, soy un pelín cabezota... ;)

No olvidéis visitar el blog  http.domandoallobo.blogspot.com !!! No os arrepentiréis. 

martes, 15 de agosto de 2017

DUELE...

Rabia que te da, aun sin quererlo, de que nadie valore lo que te cuesta estar estudiando italiano. Te cuesta todo de hecho, pero no seamos avariciosos. Sé, soy más que consciente, de que eso es así y realmente a estas alturas no lo pretendes pero hay alguna vez en que  ocurre, tienes una conversación en la que sale el hecho de que estás aprendiendo (el 'intento' lo omito, ya por instinto) italiano y cuando la conversación acaba, resulta que te cabreas y que te das cuenta de que lo que te cabrea es justo eso, que ese alguien no valora el esfuerzo, físico y mental, que te cuesta hacer algo así. Y sigues siendo consciente de que es una memez que te mosquees por eso porque lo contrario habría significado algo así como una hecatombe pero  aún así... Sabes que lo que en el fondo te duele es que nadie vea nada más allá de lo que ellos se supone que ven: una lisiada que tiene buen aspecto y que dice que tiene una enfermedad. Bueno, lo dijo cuando salió del hospital en su momento y poco más. Además, en el hospital no se supone que te curan?. Pues eso deben pensar. Si es que piensan, añado yo. Que vean a una lisiada no te molesta en sí, lo estoy, es un hecho y yo soy la primera que lo dice pero porque yo me he dado permiso. Punto. Porque me gusta reirme de mí misma. Yo soy así. Y ayuda. Pero la historia va más allá. Duele que no vean que realmente te cuesta un mundo estar estudiando. Duele que no vean que te cuesta un mundo estar trabajando. Duele que no vean que hay veces que hasta te cuesta un mundo pensar. Duele que no vean que te cuesta un mundo que te salgan las palabras o incluso las ideas al hablar. Duele que no vean que vives en un dolor casi permanente. Duele que no vean lo que duele, metafóricamente hablando, no poder caminar yo sola. Y eso sí que se ve. Duele que no vean lo que duele ser dependiente desde los 27 años. Duele que no vean o intuyan lo que se puede sentir cuando necesitas ayuda para que te partan la comida. Duele que no vean o intuyan lo que se puede sentir cuando no puedes ni cruzar la calle por ti misma. Duele que ni sean capaces de imaginar lo que se puede sentir. Duele que nadie sea capaz ni de imaginar lo que me cuesta levantarme por las mañanas y sólo vean los horarios que tengo. Sí, me levanto muy tarde. Sí, quieren que trabaje por la tarde? Es lo que hay. Quieren que aguante el resto del día como un ser humano? Es lo que hay. Duele que piensen que es capricho o vagancia. Duele que nadie se alegre como yo porque por fin puedo hacerme una coleta. Duele que no vean que con mucho esfuerzo y sólo a veces puedo limarme las uñas. Duele que no vean cómo se me hizo añicos la vida a los 27 años. Duele cuando te dicen que el verano lo llevamos todos igual de mal. Duele cuando te dicen que a todos se nos olvidan cosas.  Duele cuando el calor te afecta a la visión y te lo comparan con unas cataratas propias de una edad. Duele, y mucho, que te digan que siempre hay cosas peores porque por un comentario den por hecho que te estás quejando de tu dermatitis. Coñazo de dermatitis. 'Picorosa' dermatitis. Molesta dermatitis. A veces, anti-estética dermatitis. Bendita dermatitis si ese fuera el mayor problema sanitario de mi vida. Y duele, mucho mucho, que salvo algunos familiares, el neurólogo y la fisioterapeuta sean prácticamente las únicas personas que sean conscientes del esfuerzo diario, a veces más exitoso que otras, que haces por reír, por no quejarte, por hablar de esta enfermedad casi como si fuera una amiga, por tratar todos tus dolores casi como si fueran amigos. Por reírme con y de ellos. Por vivir. Y por no pensar en todas esas cosas que duelen. Y por no comparar porque eso, a parte de ser una actividad completamente inútil e injusta, únicamente sirve para demostrar la falta de empatía y egoísmo que existe en este mundo. Hay cosas peores que esto? Por desgracia, siempre. Las hay mejores? Por suerte, siempre. Me quita eso el derecho al pataleo cuando lo necesito? No. Si alguien no está de acuerdo conmigo, le cedo durante una semanita absolutamente todo con lo que he de luchar minuto a minuto (que es mucho más de lo que menciono...) y si su opinión sigue siendo la misma, me lo replantearé...





domingo, 30 de julio de 2017

EL CICLO DE LA VIDA

Os voy a hablar de un tema triste. Muy triste. Para ello, os debo recordar las reivindicaciones que, libremente, hizo alguien (bueno, más bien "algo") hace ya más de un año. Fue un terrible testimonio, permitido por su bondadosa dueña, que todo hay que decirlo. Os dejaré aquí el enlace de aquel emotivo a la vez que lacrimógeno discurso...


Recordarlo hace que se me escapen unas lagrimillas, pero para los vaguetes que no queráis leer de más... ayyy, ayyy, qué mal!... os recordaré que se trataba de un bolso, la mar de práctico él, que su dueña, o sea, YO,  utilizaba y sobreexplotaba dentro de casa, planta pa'arriba, planta pa'abajo para llevar todo lo que yo no puedo cargar, es decir, todo: medicinas, móvil, flus flus, botellas de agua, latas de refresco (creo que eso él no lo mencionaba... si es que había que quererlo!)... Pero sí, como ya habréis notado, hablo en pasado. El pobre llegó a un punto de explotación por mi parte, mea culpa, en que él, gran bolso entre los bolsos, intentaba ignorar sus necesidades en favor de las mías. Lo sé, puro egoísmo. Me negaba a la evidencia. Todo fue sucediendo poco a poco. Un día, te encuentras la cama invadida de bolitas chiquititas negras que no sabes que son. Simplemente sacudes y ya. Fue como la e.m. al principio, achacas las cosas a cualquier cosa salvo a lo que es!. Pero al día siguiente y al siguiente siguen apareciendo esas bolitas no identificadas. Y llega un día en que metes la mano en uno de sus cómodos y favorecedores bolsillitos de los que hablé. Y cómo sale la mano? Porque salir, sale que tampoco es esto una película de Stephen King. Pero la mano aparece negra, mezcla de bolitas (ajajá! las sospechosas bolitas!) y mini trozos de cuero, o simil, del bolso. Vale, cierto que ya hacía tiempo que su piel no era tan tersa como antaño y que cada vez que te lo colgabas, algún pedacito iba regando la casa (o mi cuello...)... peeeero el egoísmo es muy malo! Mientras todo esto ocurría, yo intentaba ignorar esa idea que se clavaba en mi agujereado cerebro. "No es nada! Es todavía muy joven! Cómo voy yo a encontrar sustituto para esta joya de la naturaleza! (o de una fábrica, pero eso son nimiedades). Con esos bolsillitos tan monos y prácticos! Dejemos pasar los días a ver si la cosa no pasa a mayores...", me decía.

Y el tiempo pasa y pasa. Y un día, vas a sacar tus cosas de un bolsillo y al sacar la mano te das cuenta de que oppps, llevas parte del espíritu del bolso en tus dedos...Y eso me obliga a empezar a pensar en el futuro que se merece un tan práctico y servicial bolso. Tengo, tristemente, que empezar a buscar sustituto. La vida continúa. Pero nunca jamás superará a MI bolso. Jamás!

Cada vez faltan más pedacitos a la espera de pasar a mejor vida ... Un completo desastre...

Nunca conté que se trataba de un bolso canario y mi madre, que volvía a Las Pasmas, se fue con una importante misión: buscar sustituto. Difícil. Búsquedas infructuosas. Hasta que aparece uno! Pero mi madre, sabedora de lo complicado de su tarea, lo trae a Granada sin tenerlas todas consigo. Gran chequeo inicial. Tiene muy alto el listón... Exhaustivo análisis:

                   - Nada de bolsillitos. 1-0
                   - Parece más pequeño de lo que realmente es. 1-1
                   - Es demasiado mono como para llevar una vida tan monótona como la que le espera. 2-1
                  
Pero habrá que darle una oportunidad, no? Todos nos merecemos una en esta vida. Así que allá vamos...

...

Pasado casi un mes de la defunción y contenta con la nueva adquisición, sólo puedo añadir que echo de menos mis bolsillitos!!!!!!!!!!!!

viernes, 7 de julio de 2017

QUÉ DÍAS MÁS FELICES...!

Tras estos maravillosos, a la par que extraños, días en que bajaron las temperaturas y mi cerebro volvió a funcionar como es normal en él... mal, pero un mal reconocible y con el que ya casi me he encariñado; ideas que vienen cuando les da la gana, libre albedrío!!!, fatiga también reconocible... qué sería de nosotros sin ella, no nos hallaríamos... Bueno, sí que nos hallaríamos, encantados de hecho, pero para qué regodearse en lo que pudo ser y no es? Bah! No merece la pena. Además, siendo sincera del todo, no  sé vosotros pero yo ya no recuerdo lo que era eso, vivir sin fatiga, ni dolores, ni volverse loca intentando reconocer y describir dolores, mareos, sensaciones y bla bla bla. Por no recordar no recuerdo ni lo que era caminar. Y así cuando veo a gente que puede caminar con tacones me da miedo,  cuando veo a mis padres bajar las escaleras sin sujetarse a la baranda! Qué atrevidos! me da pánico... debe ser algo de eso que llaman "transferencia de miedos" o algo así, no?  
Pero me vuelvo a desviar del tema, debe ser la tormenta que hay en estos momentos que me distrae. La cuestión es que ya nos vamos despidiendo de ese fresquito porque se esperan nuevas subidas de temperaturas. Guayyy! Va a ser un verano movidito porque estos cambios tan bruscos me sientan realmente mal. Sería interesante hacer un análisis exhaustivo de lo que me sienta bien porque es a estas alturas y sigo sin tenerlo claro del todo. Me atrevo a decir que mejor frío que calor pero que tampoco un frío invernal made in Granada.Vale, el made in Granada de hoy día es más light que el de hace años pero aun así. Si es que esta enfermedad tiene para todo y para todos! Que nadie se quede sin su sorpresa. Pero agradeciendo eternamente estos últimos días en que se podía prescindir de aire acondicionado y hasta lavarte los dientes sin acabar empapada en sudor que te veías más cerca del desmayo que otra cosa... y todo por esa manía que no sé de dónde viene de tener que lavarse la dentición, como si eso importara! maniáticos que somos!, el fresquito me dejó, como regalos dejados por los Reyes Magos, algunas ideas sublimes. O sublimemente estúpidas. Existe la palabra "sublimemente"? Apostaría a que no... Pero son esas ideas estúpidas las que me hacen ser feliz! Qué sería yo sin memeces varias ? Un ser aburrido... y ya suficientemente aburrida es mi vida como para serlo yo también. No no no no!!!! Porque ya es verano (información de última hora para los despistados) y ahora qué? La época de irse de vacaciones no? Pues va a ser que no. Hace ya años que no voy de vacaciones. La época de salir por ahí, de terracitas y a tomar una cerveza, o un vino de verano casi mejor .Que lo otro, sí, está muy bueno pero da mucho calor! La época de descansar. Mmmm... vale, cierto que descanso de mis clases que aunque pocas, me hacen llegar al final del curso exhausta. Qué tiempos aquellos en que en verano continuaba dando clase a los eternos suspensos que van a septiembre. Pero la verdad es que el resto de mi vida diaria no necesita mucho descanso, fatiga aparte. Sí necesito un cambio de mi vida, un cambio de aires... pero esta vida monótona cuasi de monja de clausura no sufre grandes cambios y lo mismo me da otoño que verano, que invierno que primavera. Aunque eyyy! En primavera sí que hay un cambio! Me hago un año más vieja y eso sí que es un cambio, no? En el sentido estricto de la palabra ... porque a parte de eso, na de na!

Mi vida se asemeja más a la de un hámster. Muy monos si no te clavan las uñas que los joíos hacen daño! Yo sería el hámster, claro, encerrado en su jaula y dando vueltas en su rueda. Pero yo sería un hamster bueno, tierno y pacífico. Lo prometo. Pero tengo otra! El día de la marmota? Esa soy yo!!! Y es por eso que mis memeces varias son como la pimienta de mi vida!

Y es por todo esto, que me alegra poder presentaros algunos de estos misterios a los que nadie suele buscar explicación. Y aquí va el primero. Cosas que no advierten en las cajas de los medicamentos. Por qué siempre que abres un paquete, sin hacer traaaaampa eh?, resulta que lo haces por la parte por donde está el prospecto? Por qué? Por qué? Por quéeeeeee? 

Y por qué no advierten de que los blisters son como pequeñas cuchillas, que te piensas que no hacen nada pero te cortan las puñeteras y duelen las jodías mucho? Enfermos y encima poniendo en riesgo la integridad de tus deditos! 

Y último enigma de la noche. Bueno, es híbrido entre enigma y putada. Por qué de dos codos, me tiene que picar el izquierdo? Porque ya que te pique un codo es un coñazo porque  no son fácilmente rascables, pero el izquierdo? En serio? Que me tengo que rascar con la mano derecha. Mi mano derecha! Es el más difícil todavía! No rasco, araño. Y ahora no sólo sigue picando sino doliendo. Y entonces qué? Pues a la pared más cercana o algo rugoso. Recuerdo que mi "hemicuerpo derecho", qué fina!, no está preparado para actos tan complicados como éste, rascar!!

Venga, venga! A darle  a la cabeza que quiero explicaciones! ;)

lunes, 26 de junio de 2017

MI AGUJERO NEGRO PERSONAL (Mi campo de golf veraniego)

Y vuelvo a hacer mi reaparición! Sí, lo sé, qué poco constante, no? Yo lo intento, os lo prometo pero cuando no es por un motivo, es por otro. La cuestión es que nunca falta uno para hacer que ponerme delante del ordenador en general y a escribir en particular se convierta en una odisea tipo escalar el Everest en mi cabeza y, lo que es peor aún, fisicamente. Que se lo digan a mi bracito que lleva una temporada larguísima de sufrimiento! O a mi espalda, y cuello, no marginemos! producto de esos súper mega espasmos que se han puesto de moda en los últimos tiempos. De los que hablaba en el último post y que me dejan la espalda justamente tipo Everest pero literalmente! Dejan mi espalda como si fuera un mapa 3D, con sus elevaciones rocosas y todo! Que se lo digan a mi fisioterapeuta que lucha continuamente para allanar el camino y eliminar esas enormes contracturas que quedan tras la tempestad. El problema es que incluso cuando no hay tempestades propiamente dichas, nunca hay una calma relajante así que es simplemente una lucha perdida por intentar evitar que haya una "acumulación" de elevaciones ;) Y existen más motivos, eh? Sigo enumerando: El pariente coñazo que se está superando a si mismo (la fatiga, para quien no lo conozca aún), el calor brutal que ha hecho, hace y aun a riesgo de ser pesimista, diría que también hará en lo que queda de verano, es decir, en toooodo el verano que acaba de empezar aunque parezca mentira. Y también diría, o más bien confirmaría, que al pariente le va el calor. Lo del calor implica más cosas pero por no repetirme, que ya lo hago demasiado, seguimos con la lista. Inactividad cerebral. Qué mal suena eso! jajaja. Sigue siendo la acción del pariente coñazo pero llevada a extremos insospechados. Uno quiere pensar, en ideas para el blog, por ejemplo, pero el modo pause está puesto y es difícil salir de ahí y  darle al play. Cuesta taaaanto pensar!!! Es más, en momentos sin aire acondicionado (Alabado sea el aire acondicionado!!!!!!) de especial agobio por el calor, me ha llegado a ocurrir el no poder continuar una conversación porque ni tan siquiera las palabras me salian. Es encantador. Y de ahí la falta de ideas para escribir. 

Pero sí que os puedo poner al día de mi "apasionante" vida en la que, al no haber médicos a la vista, por fin! (bueno, tienen que llamar para la revisión con el neuro para julio...), no he salido más que para fisio y el día del cumpleaños de mi padre, los dos solitos porque mi madre está en Canarias con mi abuela que no está muy allá. Terminé las clases y me hallo en ese dilema habitual de "oh! por fin!" y "oh! no! que ahora me aburro y los echo de menos". Sigo dando clases a una de ellas hasta principios de julio pero por suerte, practica exámenes de B1 y las respuestas vienen. Eso es trampa, también lo sé pero decídselo a mi agujereado cerebro que con el calor parece más bien un agujero negro! Es mi agujero negro personal. A ratitos chiquititos, y obviamente con el aire puesto, sigo con mi italiano (el idioma, pero si alguien me quiere traer a un italiano de carne y hueso, yo no pongo objeciones eh?) y la lectura. Más con lo primero que con lo último porque estoy leyendo un libro demasiado profundo que quiero acabar porque no me gusta leer dos libros simultaneamente pero está costando lo suyo pero a cabezona no me gana nadie. Bueno, si me traeis al italiano y está buenorro, lo mismo consigo dejarlo aparcado. El libro, digo...