lunes, 18 de junio de 2018

LA ALEGRÍA DE CANSARSE CON MOTIVO....

Señor Uhthoff amable


¡Que el señor Uhthoff (que por lo visto llevo estos años escribiendo mal su nombre... que le den! Por toca-narices) ha hecho su primer tímido intento de reaparición! Bueno, está en ello. Es lo que tiene que en dos días aumente la temperatura de forma tan brusca, que me ha pillado por sorpresa. Pero que conste que ése que asoma por ahí es una versión sumamente amable de él. Por no regodearme en lo feo y desagradable que es porque la realidad se asemeja más a esto otro...

Señor Uhhoff malvado
¿A que es preferible imaginarlo como un lindo gatito? Pues eso. Pero no venía yo hoy con intención de darle protagonismo así que pasamos a algo de lejos más positivo y agradable. Fue algo así como mi regalo por mi décimo cumpleaños esclerótico por adelantado. Resulta que hará... un par de semanas? O menos? Bueno, por ahí va la cosa! Justo el día que tenía que hacerme la analítica para el estudio de coagulación que me mandó el hematólogo, dada esta manía que tienen por hacerlo tan súper mega temprano, pues tras ir a desayunar (un merecido desayuno tras acabar con mis fuerzas esclerotiquitas y, sobre todo, tras haberme obligado a madrugar!!!!!!) nos fuimos a una tienda a buscar algo de ropa de entretiempo, que no encontramos, porque el tiempito estaba un poco porculero, ni frío, ni calor, ni todo lo contrario. Y este verano me da que va a ser también "interesante" en cuanto al clima... La cuestión es que yo llevaba la silla de ruedas y con ella estuve por la tienda peeeero siempre que puedo intentar caminar, lo prefiero así que en un momento dado, me levanté (*cómo mola ver algunas caras de gente que te ve levantarte cual milagro, jajaja. Me encanta). Y de repente, no me preguntéis cómo ni por qué, me vi con una soltura por la tienda, agarrándome considerablemente menos de lo habitual a percheros, paredes,mi madre... Mi madre flipaba. Yo flipaba. La gente imagino que pensaría que iba medio piripi o atontada perdida pero eso, problema de ellos! Yo estaba feliz! Cansada pero feliz. Y salimos de la tienda, y no tenía ganas de silla así que empecé a caminar. Agarrada a alguien? Noooooooooooooooooooo. Yo sola conmigo misma! Con gente, ruidos, coches, motos... lo típico de una calle, vamos. También lo típico que en 10 años me ha imposibilitado ni intentarlo porque todo eso me desestabiliza. Pero desestabilidad de tirarme al suelo directamente. Vale, iba caminando que parecía las muñecas de Famosa que se dirigen al Portal en el anuncio pero bah! nimiedades! Y así llegué al coche. Si, debieron ser como unos 500 o 600 metros pero YO SOLA!!!!!!!!!! 10 años!!!!!! Y feliz como una perdiz me senté en el coche hecha fosfatina y con dolor hasta en las pestañas (los hombros y brazos me mataban de la tensión con la que iba) pero feliz. Y una, que es masoquista, pero solo un pelín que casi ni se nota, acompañé a mi padre al supermercado. Llevaba el carrito que siempre te ayuda de apoyo pero lo hice!!!!! Y ya de vuelta a casa. FELIZ.

Ya di por hecho que mínimo necesitaría un par de días para recuperarme aunque al final resultaron ser un par más porque se me unió al cansancio de una vida social la mar de ajetreada! Bueno, había salido dos o tres veces y con días entre medias pero considerablemente más de lo habitual. Y luego me salió otro plan (alucinada estaba) el cual acepté. Con las ganas de salir que tengo, de tener vida social y de conocer gente que tengo, ¿cómo lo iba a rechazar? Me apetecía un montón pero finalmente me encontré con el debate ético y moral: salir como mi cerebro me chillaba a voces o hacer caso al resto de señales que me enviaba mi cuerpo y que tenían un letrero con letras mayúsculas rojas y parpadeantes diciéndome que parara. Mi cerebro decía: "Pero parar qué?!!!!!". Al final ... ¿qué pensáis que tuve que hacer? Pues eso, descansar...

Teoría de la relatividad aplicada a las salidas: cuando 5 salidas son como media vida de vida social


Por cierto!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Olvidaba algo muy importante! Ese día de caminata independiente (semi), al llegar a casa conseguí otra hazaña! Que subí la acera yo sola!!!!!!!!!!!!!!!!!!! (Tampoco me preguntéis cómo que no tengo ni idea... ese día mi cerebro se ve que sintió como un subidón de adrenalina, red bull o vete tú a saber qué). He de decir que la acera es ligeramente poca cosa, que tampoco es una acera de tener que saltar con pértiga pero de nuevo, 10 años sin hacerlo!!!!!!!!!!!!

Creo que con tantos años de no encontrarme bien prácticamente ni un ratito de nada, de ir enlazando crisis de un tipo con crisis de otro, me merecía un pequeño empujoncito para animarme. Ya las consecuencias de tanto andar están también en forma ciática y cosas así PERO lo hice.  Y seguiré intentándolo!


lunes, 28 de mayo de 2018

A DORA LA EXPLORADORA LE DUELE LA CARA DE GUAPA QUE ES

A ver, soy consciente de que soy guapa. ¡Es más que obvio! Las filas de hombres atractivos haciendo cola a la puerta de mi casa lo certifica. ¡Un agobio que llegan a ser! ¡Uffff! Pero no hacía falta llegar a una demostración inequívoca... Totalmente innecesaria. ¿Conocéis el dicho ése de 'te duele la cara de guapa que eres'?. Pues resulta que soy tan tan guapa, ¡que el otro día fue literal! Lo del dolor de cara... lo otro es algo más discutible, jajaja. 

Como creo que queda claro, lo mío hasta el momento es algo así como una esclerosis espasmódica. Parezco el hombre orquesta. Desde el comienzo de esta apasionante (que no agradable) aventura esclerótica. Tooooodo el cuerpo, en un momento u otro, ha vibrado y vibra cual latido del corazón, del que por cierto, yo tengo 2!!!!! Mi corazón vulgar, el que tiene todo el populacho, el izquierdo, y mi corazón de reciente adquisición, el derecho. Ese corazón espasmódico que me convierte en un ser especial y único (o casi) aunque espero que nadie más lo sufra, más que nada porque ahí entramos en la categoría espasmos muy muy porculeros y dolorosos, forma parte justo de esa categoría que con los años ha ido ampliándose de forma alarmante y nuevamente, innecesaria. En los primeros años estaban esos otros espasmos, pertenecientes a la categoría, mucho menos beligerante, espasmos graciosillos. Y hoy día, aunque ganan por mayoría aplastante los primeros, sigue habiendo de los segundos. Qué tiempos cuando te hacían reir y no  pasar noches en vela, vomitar, acordarte de la familia que parió a vete tú a saber quien a la par que los instintos asesinos te corroen lentamente. 

A lo largo de estos casi  10 años, siempre he sufrido de pequeños dolorcillos de cabeza, no achacables a jaquecas ni nada por el estilo. Dolores de estos que requieren un análisis profundo para llegar a encontrar una forma comprensible de explicarlos. Con el tiempo, la experiencia y que una es muy lista (a la par que bella cual camella), fui siendo consciente de que se trataban de espasmos. Increíble pero cierto. ¿Espasmos en la frente? ¿Espasmos en la zona mandibular que hacen que te confundas con dolor de muelas? ¿Espasmos en la parte superior de la cabeza, así como en pleno cráneo? Pues sí. Que no haya miseria. No se me podrá acusar jamás de no hacer las cosas a conciencia, ¿eh? Pero ya estoy acostumbrada a eso. Forma parte de mi vida cotidiana e intento, siempre que sea posible, no darle vueltas. Si ocurre, piensas en que ya se pasará y a otra cosa mariposa. Pero hace un par de semanas ni mariposa ni otra cosa ni na' de na'. No hay otra manera de explicarlo: me dolía la cara. Frente, cuencas de los ojos, mejillas que tocabas y parecía que estaban haciendo un unplugged y pasándoselo en grande... Tocaras donde tocaras, aquello parecía el "chunda chunda" de la movida madrileña. Fue un día movidito ;) Menos mal que ya no volvió a pasar. La movida madrileña, porque lo demás se va turnando habitualmente. 

Y más reciente aún. Algo que continúa. A ratos, a oleadas... incluso con días de calma. Otros no tanto. El otro día me sentí (y me siento) en fase Dora la Exploradora en busca de explicaciones a síntomas que si ni nosotros sabemos auto-describirnos, imagina para que alguien sano te medio comprenda!: os describo lo que hasta el momento he conseguido describir pero sigue sin ser exactamente lo que es. Una especie de picotazo como por la clavícula, cuello....Al principio parecía picor, ¿uno de esos que te dan y no logras localizar pero te vuelve loca?  Pero no es picor (tras desollarme por todos lados, llegué a esa conclusión). La sensación se extiende como si fuera un relámpago por todo el brazo. Todo esto en el lado izquierdo. Pensé (y sigo pensando) que se trata de alguna disestesia o algún rollo de esos. Como no es nada constante y ni tan siquiera diario, lo dejo estar hasta que se lo comente al neuro en la próxima revisión para cuando mi yo Dora la Exploradora debería haber encontrado alguna forma mejor de describirlo... y si no, a fastidiarse que para eso cobra! jajaja. La fisio el otro día me estuvo tratando por si fuera algo causado por esta estupenda espalda y cuello tan poco problemáticos debido justo a los espasmos constantes. Espalda y cuello podrían perfectamente ser declarados 'zona sísmica constante' y a causa de ello, casi ni se notan contracturas ni nada de eso (Sarcasmo, por si alguien no lo ha pillado). El caso es que ahí sigue todo así que... Otro misterio digno de Iker Jiménez!

jueves, 3 de mayo de 2018

A PROBAR UNA NUEVA ESPECIALIDAD: ¡HEMATOLOGÍA!

Hoy es día de "inundación corporal" a base de muuuuuuuuucho líquido que mañana toca analítica y yo, que soy de venas escurridizas, tengo un par de truquillos aprendidos estos años (si es que la experiencia es un grado!). Beber mucho el día de antes para hidratar las venas... sí, suena a coña, la verdad sea dicha, pero fue un consejo de una enfermera del hospital de día: beber mucho y un vasito de agua también por la mañana antes del análisis. Y ponerme una bolsa de agua caliente, en este caso eléctrica, antes del análisis siempre que haga frío, cosa que parece que hace a estas alturas de mayo. Ha habido ocasiones en que he llegado al centro de salud con los brazos que parecía que me habían pegado una paliza. Pero generalmente van bien estos trucos. Los análisis en verano molan más porque lo del calor no hace falta pero mis venas son demasiado frioleras y tímidas y en cuanto hace un poquito de fresquito, se esconden; ellas puede que se lo pasen genial jugando al escondite pero cuando empiezan a hurgar con la aguja en busca de la vena perdida, a mí particularmente no me resulta tan apasionante. Lo sé, soy una tiquismiquis pero eso de notarte la aguja para afuera, para adentro, para los lados... no se me hace una pasatiempo demasiado entretenido ;) A todo esto,  esta analítica no es para el neuro, ¡¡¡¡¡¡¡¡que voy a estrenar otra especialidad!!!!!!!!!!! ¡Iujuuuuu! Para hematología que va. Hace mucho mucho que me salen pequeños moraditoss en las piernas. Yo soy torpe pero ¿tanto?  Va a ser que no. Yo me los iba vigilando hasta que un día, de repente, me vi uno no tan pequeño. Se lo comenté al neuro en la última visita y allí que me mandó al hematólogo. Por medio me salió otro morado considerablemente grande... y otros pequeñitos de los que no soy consciente si salieron como resultado de golpe o no pero vamos, que demasiado morado en este adorable cuerpo! No sé por qué intuyo que de ahí me mandarán a vascular pero no adelantemos acontecimientos.... Cierto es que desde el principio de esta apasionante aventura esclerótica, las piernas y pies , sobre todo la derecha, se me congelan hasta tal punto de llegar a doler. Es más, pasando un dedo por encima me creo una red de carreteras súper chula! Eso cuando están en modo "refrigerador". ¿Y los pies? No llego a tener los pies calientes hasta que no estamos a 40º casi, jajaja.  De hecho es una putada como una catedral de grande a la hora de irte a la cama. Pies fríos, piernas frías, ya son suficientes para crear un entorno de frío corporal con el que dormir se convierte en toda una hazaña. Es por eso por lo que duermo con una manta eléctrica en la cama, que este año me ha dejado la espalda hecha un nido de telarañas. En plan paliza, ¿como lo de los brazos con el calor para los análisis? pero peor y mucho más permanente en el tiempo. Así tipo tatoo. Menos mal que ya se me va pasando porque me veía yo todo el verano tapándome la espalda así en plan monja! De ahí lo de mi pequeña conclusión. Si me estoy pasando de lista, ¡ya os informaré! No estaría mal, la verdad... A veces equivocarse es genial. 

A parte de eso, he de hablar de la dicotomía en que vive mi cerebro, pobrecito él!!! y Pobrecita yo que me va a matar la dichosa dicotomía! Estaba la otra noche viendo la tele tranquilamente con mi mayor tesoro en las manos: el mando a distancia. Vale, estaba haciendo el tonto con él y en una de esas lo fui a soltar para que cayera plácidamente en mi regazo (qué romántico suena...). La trayectoria obvia era dejarlo caer en dirección vertical pero mi cerebro tenía otra alternativa mejor... para mí no, pero para alguien... y pensó: ¡ey! ¡hagamos una pirueta en vertical que quedará más chula! Y chula no sé yo pero me lo auto tiré sobre un nudillo. ¡La madre que lo parió! No sé si al mando o a mi cerebro pero, ¡cómo dolió! Deberían avisar, como en los paquetes de tabaco, que vale, que la enfermedad esta no será mortal (Por cierto, eso nos llevaría a un más que interesante debate fuera de toda coña) pero que hay que tener vigilancia constante porque al cerebro éste desmielinizado que tenemos  se le va la olla y hace lo que le da la gana! (Y ya en serio, lo del nudillo es una chorrada pero hay sustos mucho mucho peores). 

¡Y algo más! Relacionado con lo que os contaba el otro día de aprender a relativizar. Estuve unos días con una ciática así como un pelín-demasiado... Fastidiaba, obviamente, y dolía pero ¿comparado? ¡casi como si te hacen cosquillas! Lo dicho, la teoría de la relatividad es muyyyy cierta! 

Y aquí acabo por hoy tras esta ensaladilla rusa de post que he escrito... Es lo que hay, mi cerebro funciona así y hay que darle libertad, ¿no?


miércoles, 18 de abril de 2018

MI PERLA DE SABIDURÍA

Hoy os voy a hablar de los misterios recovecosos (o recovecos misteriosos, que tanto monta, monta tanto) de la esclerosis múltiple. Y creo no equivocarme si extiendo mi teoría al dolor en general. Hablo de dolor crónico, no del dolor terrible provocado por un padrastro jodelón! Como bien sabéis, lo mío es buscar el lado positivo de la esclerosis siempre que puedo, que total, lo negativo ya se apaña solito  para hacerse notar, reconocer y odiar. Lo otro implica cierto grado de esfuerzo. Vale, 'cierto' grado no, más bien un esfuerzo tirando a titánico pero mola, porque cuando lo consigues, te sientes tipo Hulk por un breve momento. El caso es que la e.m. nos hace rememorar en ocasiones aquellos tiernos momentos de inocencia infantil que quedó atrás. Muuuuuy atrás. ¿Y cómo? Os estaréis preguntando algunos. ¡Se ha vuelto loca! Pensaréis otros. Vale, muy cuerda no es que esté, hasta ahí llegamos pero os explico...

Cuando uno está tan tan tan acostumbrado a un síntoma, el que sea, no necesariamente dolor aunque obviamente yo en este momento me estoy refiriendo a él, cuando de repente cesa por un instante, más o menos largo en el tiempo, vives el momento sin siquiera pensar en cuando estás mal, casi como si se te olvidaran todos los momentos de dolor. Es casi como si te creyeras que se acabó, que la normalidad regresa a casa como el turrón por Navidad. Si te pones a pensar, ya la has liado porque entonces volverá tu ser consciente de que ni de coña! Que es bastante improbable que todo vuelva a la normalidad , entendida en el sentido de 'iujuuuu! ya estoy sana y fresca cual lechuga!'. Pero esos momentos los aprovechas, así en plan Carpe Diem sólo que mucho más a corto plazo. Porque de repente suele aparecer la cruda realidad... no necesariamente en todo su esplendor pero sí lo suficiente como para recordarte que no bajes la guardia, que el dolor está ahí al acecho. El dolor o lo que sea que ese día está al pie del cañón. Pero mientras hay que aprender a aprovechar, a disfrutar de esos momentos que te vuelven a hacer sentir un poco más persona. Y lo más gracioso es que cuando te encuentras en un período de "entre-guerras" , a veces, te duele algo, en mi caso el cuello a la hora de acostarme... más que dolor sensación de que no logras estar cómoda en la cama porque no sabes cómo colocarlo. Nada nuevo, eso me ha pasado toda la vida (lo de las cervicales nunca ha sido mi fuerte) y antes, en mi vida pre-e.m. me mataba! Estos días me ha ocurrido. Y no me he desesperado. ¿Cuál era el pensamiento que se me pasaba por la cabeza? 'Eyyyyy!!!!!!!!! Un dolor normal!'. Tiene narices alegrarse por que te duela algo pero oye! tanto dolor horrible, nefasto e insoportable, fuera de toda "normalidad" tiene ese efecto positivo: aprender a relativizar. Y en este punto estoy yo ahora mismo hace unos días. Unos gloriosos días de los cuales no hablaré más justo por lo que os decía en el último post, superstición pura y dura pero me da yuyu! Que ahora mismo firmaba por quedarme como estoy, y creedme, estoy lejos de estar no ya muy bien, sino bien a secas. Pero me quedo incluso con esta fatiga/cansancio/ahuevamiento/estado choffff que me regala la primavera. Y dolor de espalda! Pero del normal (vale, resultado de los otros dolores no normales pero bah! quién piensa en eso!?).

Y con esto acabo mi sabia lección: aprovechad cualquier micro segundo de libertad!!! aprovechad cualquier micro segundo de ausencia o mejoría de los síntomas, cualesquiera que sean!!! Dan ganas de meter esa sensación de semi-ausencia de dolor en un bote, cerrarlo bien y abrirlo en cuanto la cosa se comienza a torcer de nuevo pero como eso no se puede hacer... por ahora! las cosas evolucionan una barbaridad! jajaja, nos queda únicamente el disfrutar de estos momentos como si fueran un regalo, envuelto en papel de regalo con su lazo y to'. 

viernes, 30 de marzo de 2018

UNA VIDA EN MES Y MEDIO

Ay! Madre mía el tiempo que me hacen "perder" los ejercicios de la fisio! Sí, esos que a veces hago y otras no. Soy un desastre. Podría poner las mil explicaciones a esa falta de constancia pero en general, van a la par que las explicaciones de mi inconstancia a la hora de escribir en el blog, ¿para qué repetirse? El caso es que, tras estos meses, años, lustros, década de sorpresas escleróticas varias, y sobre todo tras esta larguísima época de dolores , puedo decir, muy bajito, casi susurrando para que nadie me oiga y no ser ceniza (lo sé, eso suena a superstición... pero llegados a este punto puedo confirmar que de una forma extraña y siendo consciente de que, objetivamente, es una tontería no me da buen rollo cantar victoria así que, es lo que hay que los miedos son potentes!) que algo mejor estoy. Días semi- buenos hasta que llega la tarde y sobre todo la noche mientras ceno, veo la tele... Hay dolores prácticamente crónicos  en la espalda (contracturas provocadas por esos espasmos también crónicos que, aún considerablemente mejorados, ahí siguen. ¡Que la fiesta no decaiga! ). Que , por cierto, este tiempo lluvioso no está colaborando. Pasé de acostarme acojonada por si volvía a las viejas costumbres hasta que  llegó un momento totalmente zen en que llegué a acostarme sin pensar en cosas feas!!!! La medicación funcionaba! Desde los primeros días de febrero que empecé a dejar apartados los efectos secundarios y esos rollos, los dolores me dejaban estar "algo" mejor. Ese "algo", probablemente para alguien sano sea como estar hecho polvo pero yo estaba ...normal. MI normalidad. No aspiro a mucho más que no me gusta ser una agoniosa. En el amplio sentido de la palabra. ¿Y cuál es ese sentido? Pues básicamente no me encuentro bien, sigo con dolorcillos aquí y allá y esas cosas pero me encuentro lo más normal dentro de cómo he estado. Logré dormir hasta durante un mes!! Sí, sí! Me acostaba y dormía y no me despertaba ningún dolor excesivo! Peeeero....

.....Día 21 de marzo. Mi cumpleaños!!! (careta de "qué emoción!". Falsa!!!). Y, ¿qué se hace en los cumples? Regalos! Así que mi esclerosis múltiple, generosa ella, me entregó un regalo bien empaquetado con su lacito rosa y todo, así en plan repipi. Una noche para poder rememorar viejos, no tan viejos, tiempos y me dio la nochecita de dolores , no dormir, vómitos...  Y al levantarme, a parte del evidente cansancio, dolor de espalda y estómago y como un plus, un dolor la mar de mono de cabeza. Si es que la em no se corta en su generosidad! Quien es generoso, es generoso. Así que aquí estamos, en modo ALERTA haciendo lo posible por no estar agobiándome ni pensando en el momento del batacazo aunque últimamente me acompaña esa sensación de GORILA DE LA PUERTA DE UNA DISCOTECA, siempre al acecho. Y siento tener que darme la razón en mis miedos porque estos dolores espasmódicos, unos completos malcriados, se cogen confianzas demasiado rápido y sin pedir permiso y estos últimos días han estado un pelín más rebeldes. Y de vuelta a tener miedo a acostarme .... Aunque por ahora he de decir que con dolores y todo estoy durmiendo, que no descansando porque es como estar durmiendo con alguien dándote martillazos continuos a lo largo de la noche así que o mucho me equivoco o falta poquito para que aumente la dosis de la medicación. No por mi cuenta, no estoy tan mal de la cabeza! Es que estoy aguantando con menos dosis de la que el neuro me dijo (lo dejó a mi libre albedrío para que fuera dosificándome yo según fuera viendo así que me queda un pequeño margen sin tener que consultar). Pero he ganado un par de meses! Vale, no es mucho pero son 0,25 mg de medicación que le he quitado a mi cuerpo. Ya lo recuperará, no hay que alarmarse. Y bueno, han sido como 20 días en lo más parecido al paraíso. Ahora digamos que es como estar en un gran atasco de una operación salida, así como un estado intermedio entre el paraíso y la entrada al infierno. Si me dan a elegir, firmo por quedarme así eh? Esos 20 días fueron un espejismo pero ufff! de vez en cuando se agradece volver a sentirte "normal". Es curioso cómo cuando pasas de estar 100% mal a estar un 50% mal te sientes como si jamás te hubieras encontrado así, como si fuera un estado nuevo. Y cuando vuelven los dolores, aun echando de menos esos gloriosos días de paz, que ni que fuera imbécil!, es como decir: "aquí hemos vuelto a la normalidad!". Ojalá algún día  mi normalidad incluya una vida sin dolor pero mientras tanto me conformo con pequeñas vacaciones como esos primeros 20 días de marzo. .

El caso es que. volviendo a los ejercicios de la fisio, comencé con unos ejercicios que me había mandado hacía ya tiempo y que no lograba hacer porque me mareaban enormemente pero un día me dije "Eh! si los ejercicios para las rodillas te ayudan algo a relajar la espalda, por qué no probamos con los de espalda de nuevo a ver si cuela? Así que con ellos me puse y si, cuando me dan los espasmos insistentes poco consuelo me dan los ejercicios pero en días buenos sí que ayudan así que mis días se han reducido aún más porque una, que sigue durmiendo hasta tarde (la nueva medicación también da un sueño impresionante, que ya es lo que me faltaba) y sumando el tiempo dedicado a los ejercicios, se ha reducido a una jornada de ... 13, 14 horas. Que conste que no duermo tanto! Que habitualmente duermo 8 horas, 9 a lo sumo, pero me acuesto muy tarde. Por aprovechar me pongo por las noches a hacer cosas por internet. Es muy frustrante que los días se te hagan tan cortitos, que hasta parece que tengo la agenda digna de un ministro, ocupado todo el día. Sin la parte buena del trabajo, esa de mangar y esas nimiedades. ¡Me falta tiempo para todo! Una quieres leer, escribir, chafardear por internet, ponerse con su italiano (sigue siendo el idioma, no el italiano buenorro en potencia) y mil cosas más pero ¡¡¡¡¡¡¡no da tiempo para todo!!!!!!!!!! Y peor aún en días de esos , frecuentemente frecuentes, de fatiga de esa que dirige una peli en tu cabeza titulada: "La de cosas que quiero hacer y mi cuerpo no me permite ni rascarme cuando me pica". Y de esos hay muchos. La peli debe ser un exitazo de taquilla... en algún planeta paralelo.....

lunes, 19 de marzo de 2018

AMISTAD

AMISTAD: Ese concepto etéreo, abstracto, que todos nos apropiamos y del que todos nos erigimos como máximo exponente. Èxpertos en publicar memes en redes sociales con frases manidas de ánimo, frases lapidarias muy bonitas y profundas que se reparten como chucherías a la puerta de un colegio, chistes que te sacan una sonrisa... a veces... Millones de conocidos cibernéticos convencidos de ser amigos del alma de los cuales no conoces casi ni el nombre de muchos de ellos (ni ellos de ti, probablemente).  Indudable, anima saber que no estás solo en el mundo y que puedes desahogarte o decir patochadas varias. Indudable, unas pocas de esas personas probablemente se interesen de una forma genuina. Indudable también que una vez apagas el ordenador, probablemente les estés dando al interruptor de off y la "amistad" continúe en cuanto enciendas el ordenador de nuevo. Pero, ¿dónde quedan ese abrazo que necesitas? ¿O ese café en torno al cual desahogarte contando tus cosas a un amigo? ¿Dónde el tener un problema y contar con alguien que coja el teléfono para escucharte, hablar, consolarte...? ¿Dónde el amigo que en caso de necesidad cancela un plan por estar contigo? Un huequito en su vida para interesarse 5 minutitos en el otro. ¿Dónde el amigo que no te trata como la posdata de su vida sino como parte de su vida? ¿Dónde el amigo para quien no es condición imprescindible el tener que salir de fiesta, de bares, de lo que sea para estar en contacto y aún así seguir mostrando interés?

¿Acaso soy yo la única que cree tener la sensación de poseer el súper poder de distinguir entre el postureo y quien en serio se interesa por ti y lo hace de corazón? ¿O acaso soy la única que siente que una amistad de verdad no debería hacerte sentir obligada a pedir? Obviamente, si no hablas nadie puede saber lo que piensas pero ¿y si hablas y aún así es como si estuvieras "dando las noticias", como decía Alejandro Sanz en una canción? Sentir que recibes las migajas, que eres como la buena acción del año, no ayuda a sentirse bien. Consecuencia a largo plazo: cada vez cuesta más y más abrirse. 

Última reflexión del día: increíble que la única persona que te de un abrazo en un mal momento sea una alumna, 20 años menor. No sé qué dice eso... yo diría que nada bueno... 

miércoles, 28 de febrero de 2018

LA CAÍDA AL VACÍO

Y por aquí vuelvo de nuevo que ya iba siendo hora. Mucho tiempo, muchas cosas que contar y no sé ni por dónde empezar. Bueno, sí, empezaré por el final. Si esto fuera como el facebook, donde puedes poner tu estado, el mío sería: Animicamente bajo 0. En el subsuelo. De hecho, el máximo motivo de mis desapariciones y el motivo por el que me está costando tanto ponerme a escribir. Pero como siempre, hay que intentar no dejarse llevar por la desidia (al menos, hay que auto-obligarse aunque eso suponga un esfuerzo sobre-humano y un esfuerzo tal que te lleve  a estar tres meses sin escribir nada por aquí). 

Hace 15 días falleció mi abuela. Me atrevería a decir que eso precisamente no ayuda, no sé, llamadme tiquismiquis ;) Mi madre y yo cogimos un avión al día siguiente, llegamos directamente al tanatorio y entierro y la semana que siguió fue absolutamente agotadora haciendo lo posible por dejar arreglado lo más posible antes de nuestra vuelta a Granada. Lo único positivo del viaje fue que la e.m. me respetó. Eso y que descubrí cosas nuevas de mi e.m. Tras tantos años descubrí de dónde procede uno de mis mareos, el mareo constante que me acompaña de forma prácticamente permanentemente desde el comienzo. Jamás he logrado hacérselo entender a mi neurólogo (normal teniendo en cuenta que no me lo sé explicar ni yo a mí misma). Más que mareo propiamente dicho es como un estado semi constante en el que sabes que NO estás "normal". Y tras una semana en Gran Canaria creo saber que la clave está en la altitud. No nos afectan los cambios de presiones por ejemplo cuando hay cambios climáticos? Pues algo por el estilo. Altitud donde yo vivo: 740 m. Altitud en Las Palmas: 8 m. Qué inteligente te vuelves de pronto cuando pasas de encontrarte como una m**** a encontrarte medio decentemente! Vale, solo un cuarto de decencia, no hay que pasarse. Pero parece que es directamente proporcional. Solo he necesitado casi 10 años para encontrar una respuesta. Puede que errónea pero oye! Igual hasta me acerco... 

Ciertamente, si comparo ahora mismo, me encuentro físicamente algo mejor pero cada vez que se consigue algo con la medicación, suele durar poco y por fin (y lo digo como algo negativo) he llegado a un punto en que mi cerebro es como si estuviera atento a cualquier cambio, a cualquier síntoma, a cualquier posible vuelta atrás convencido de que ese momento llegará más pronto que tarde. Hubo un punto de inflexión, estoy segura de ello, cuando la nueva medicación me provocó un SUSTO. Sí, en mayúsculas. Casi me da miedo recordarlo porque lo pasé realmente mal. En esencia, debió ser una descompensación de la tensión y el mareo que ya de por sí me estaba causando la medicina, causó la peor sensación que he tenido en mi vida. Sabéis por dónde queda el inframundo? pues hasta allí sentí que caía, al vacío.  Caía,  caía y caía. De hecho, acabé sujeta a la mesa que tenía a mi lado. Las pulsaciones se dispararon de tal manera que tardé horas hasta  poder respirar hondo. Y a partir de ese momento, los ánimos que no estaban ya muy allá, quedaron en un estado .... (poned el adjetivo vosotros, mientras sea negativo, acertaréis). Todo se juntó, enfermedad, todo lo relacionado con la enfermedad, futuro, soledad... Y mi abuela. La única persona a parte de mis padres que preguntaba siempre, la única que me llamaba cuando tenía revisión para saber qué me habían dicho y cómo estaba todo. 

Ya os contaré más detalles porque este invierno está siendo inolvidable... El calor sienta mal? Pues el frío por ahí se anda. Esta mezcla de frío+ síntomas varios + efectos de medicaciones está resultando demoledora. Quiero crearme un micro-clima, mezcla del clima de Canarias y el de Granada. Si lo logro, ya os aviso y por un módico precio, sois bienvenidos!!! ;)