sábado, 6 de junio de 2015

LAS PEQUEÑAS COSAS...

Qué gran día el de ayer! Un claro ejemplo de cómo las cosas que pueden parecer insignificantes en realidad no lo son. Un claro ejemplo de cómo si algo 'positivo' se puede sacar de esto es el cómo te enseña a valorar las cosas de una forma en que generalmente no solemos hacer. Salí con mis padres de compras... no tenía ropa de verano decente! Salgo poco pero no tan poco! Jajaja... Pero tenemos que rebobinar un poco. Mi madre me había comprado unos zapatos hará poco más de una semana y ella más que nadie sabe lo mal que he llevado el tener que usar zapatos planos. Yo jamás! había llevado nada que no fueran tacones o cuñas...altas! Y en estos años, subirme a unos así ni se me pasaba por la cabeza a menos que deseara acabar en urgencias! Hace ya un tiempo que tengo zapatos de invierno con lo que se supone que es un tacón bajito, un proyecto de tacón! Que eso no es ni tacón ni na! Jajaja. Pero la verdad es que he mejorado bastante... sigo sin ser Speedy González pero comparado con lo de antes, mi estabilidad hasta se puede llamar 'estabilidad' en muchos momentos (cuando no, es como la anti-estabilidad). El caso es que vio unos muy chulos con una señora cuña, decidió probarlos y resultó que me sujetaban el pie una barbaridad, problema que suelen tener los zapatos de verano! ODIO los zapatos abiertos! (Desde que soy esclerotica). Pero me probé estos y aquí me tenéis completamente anonadada cuando compruebo que me puedo sostener en pie con ellos,y lo que es más...puedo caminar! Iujuuuuu! :) agarrada a mi madre e incluso yo sola! Con mucho mucho cuidado que mi grado de confianza en mi pierna/pie podríamos decir que dista un poco-bastante de ser óptima. El pie tiene la manía de caminar apoyándose en la parte interior con su consiguiente descuajeringamiento del tobillo, jajaja.

He aquí el cuerpo del delito

Obviamente no son algo que pueda usar a diario ni mucho menos ni si mi intención es caminar sin silla de ruedas de auxilio. Pero íbamos a ir de tiendas lo que implica usar silla si o si. No hay nada más agotador que estar recorriendo tiendas! Así que era el día idóneo para usarlos.

Ohhh! Qué maravilla! Qué altura! Te cambia la perspectiva de las cosas! Lo juro! Jajaja. Ya no recordaba lo que era ver las cosas desde unos centímetros más arriba! Qué sensación de volver a sentirme 'yo' (tuve que renunciar a un montón de cosas de ese tipo...). No venía nada mal, por cierto ;) caminé por la casa, bajé las escaleras de la entrada... no me quedaba otra tampoco!..., crucé la calle y me metí en el coche. Ya en Granada fui en la silla pero en las mismas tiendas mis pasitos también daba, como una mujercita y todo! Y qué diferencia verte la ropa yendo plana a eso! Me encanta! Da vértigo pensarlo pero un castañazo desde esa altura da su yuyu eh? Jajaja.

 Tenía fisio a la tarde pero va a ser que no! Me quedé off total! Cuando llegué a casa yo ya había cumplido! Fin del día! Y te preguntas: pero cómo puede ser que estés tan tan cansada si las en la silla de ruedas la mayor parte del tiempo! Po zi! Puede ser! Y ya me veis el resto de la tarde leyendo, jugando, viendo cómo el dedo gordo de la mano de marcha él sólo consigo mismo, escribiendo esto (lo publico en diferido porque no me llegaba el wifi!). Estuve dormida,a pesar de los cafés que llevaba, con la esperanza de espabilarme por la noche (cosa que pasó!) pero más feliz que una perdiz!

Y tras este post, para muchos seguro que frívolo, os dejo que voy a ver la Fórmula 1! Besitos!