martes, 22 de septiembre de 2015

LA HISTORIA DEL TOPILLO ESCLEROTICO

Érase una vez un topillo que no veía un pijo, era miope perdío, pero que estaba enormemente agradecido al inventor de un artilugio llamado "gafas". Muchos años estuvo llevando gafas... eran otros tiempos en que aún no era un topillo demasiado torpón. Pero según iban pasando los años, que como ya sabemos todos no pasan en balde, la miopía se hacía más y más grande y cuanto más aumentaba menos veía. A estas alturas nuestro amigo alternaba gafas y lentillas. Bueno, para no faltar a la verdad, más lentillas que gafas porque el señor topillo era muuuuy tiquismiquis y las gafas siempre tenían un 'pero' : siempre estaban sucias o molestaban o le daban reflejos... manías topiles. Pero una tarde, que nuestro amigo el topillo se arreglaba para salir un rato, porque los topos también deben tener vida social por muy escasa que ésta sea, mamá topa se cargó las gafas de su querido topillo. De forma completamente involuntaria y accidental porque los accidentes ocurren en cualquier casa de hijo de topillo! Pero ahora qué será del topillo hasta que se las arreglen???? Porque no es demasiado conveniente que esté con las lentillas 24 horas al día... Y sin ellas, cuando usa su móvil, porque estamos ante un topillo adelantado a su tiempo, se come el móvil! Si no, el pobre animalito no ve na de na! Pero por suerte, nuestro amigo es muy amigo (demasiado...)de guardar cosas y adivinad lo que se encontró haciendo limpieza en su madriguera! Porque ante todo, nuestro topillo puede presumir de limpio, aseado y pulcro! Se encontró las viejas gafas!! Bien!! Y hasta ve con ellas. Es todo un alivio! Incómodas y esas cosillas pero será por pocos días. Ya sólo falta tener un poco de paciencia hasta que arreglen sus gafas buenas... Ya las está echando de menos...

Así quedaron las pobres... cual dibujo animado!