viernes, 11 de septiembre de 2015

CABREADA

Cabreada. Muy cabreada. Así estoy ahora mismo. El viernes pasado fui a neurología a ver a mi neuro (es lo suyo... neurólogo en neurología) para comentar lo que me había pasado todo el verano y que aún cuando bajaron algo las temperaturas, momento que yo pensé que supondría el punto de inflexión, seguí mal. No tan tan mal pero mal en esencia. Y para ese día, hacía ya unos cuantos en que me comenzó a pasar algo extraño que quizá no tuviera relación alguna más que con la estupidez intrínseca al margen de la e.m. A ver cómo lo explico yo para que me entendáis porque de verdad que es súper estúpido! pero muy doloroso. ¿Sabéis esas cositas que tenemos en la lengua, por debajo, a los lados del frenillo, que deben ser glándulas o algo así? Lo sé, qué incultura la mía! Pero justo eso. Pues no me preguntéis cómo pero se me quedaban de golpe pilladas entre los dientes inferiores. Según le daba, tanto podía ser a la izquierda, a la derecha, más adelante o más atrás. De hecho, una cosa asquerosa de esas casi me la arranco una noche y así se quedó! un pelín inflamado... el dolor sólo alcanzaba oído y garganta, casi na'! Nunca pensé que acabaría teniendo miedo de mover la lengua ni para humedecerme los labios. El caso, que me vió, me mandó analítica (que me hizo allí mismo la enfermera) y resonancia (para la cual estoy esperando que me llamen pero que pueden tomárselo con calma eh? que yo no tengo prisa! ) y me bajó la dosis de baclofeno (lioresal) que estaba tomando. Tomaba tres pastillas al día y redujo a la mitad. 

Cuando llegué a mi casa, ya en almuerzo y cena tomé media y al día siguiente... se hizo la luz!!!!!!!!!!!!!!! Empecé a ver nítido como hacía dos meses que no hacía. Pude leer, parecía algo más que un ente fantasmagórico. Obviamente, la culpa de este verano digno de recordar fue de la conjunción de calor + baclofeno + algún factor desconocido?. Y comparado con estas semanas anteriores, estoy mucho mejor pero muy lejos de estar como estaba antes. Me he quedado con un cansancio que yo no tenía antes, duermo peor y me entra sueño con una frecuencia más indeseada de la habitual. Y dolores, muchos. Los que fueron motivo del aumento de la dosis. Y con una duda existencial que no logro quitarme de encima: la primera vez que me subió la dosis de este medicamento (es una dosis tipo montaña rusa) me quedé con el cerebro completamente parado. Si alguno lo toma y mira el prospecto, veréis cómo habla de posibles efectos secundarios como 'confusión' (y no recuerdo si lo expresa de alguna otra manera) en personas de edad avanzada. Pues yo debo ser de edad avanzadísima! Pero en su momento, eso pasó y ni me había vuelto a acordar. La cuestión es que ciertamente este verano cognitívamente he estado mal o incluso peor. Y eso me lleva a pensar... y si el baclofeno es el causante de mis problemas cognitivos habituales? Creo que va siendo momento de sustituir ese medicamento.

Había que llamar al neuro el miércoles pasado para ver cómo estaba con el cambio y tras mucho intentarlo, conseguimos contactar hoy viernes. Resultado de analítica: niveles enzima hepática algo elevados - repetir analítica en un mes. Nada de cambiar baclofeno y a seguir con sativex. Traducción: jódete. Jódete con los dolores que el dolor es sano! Jódete con memoria tipo Nemo, con tus problemas de concentración  y de resolución de problemas... Que igual no son culpa del baclofeno pero y si sí? Ahora sólo me queda cruzar los dedos para poder comenzar a dar mis clases particulares y parecer hasta una profesora competente. Miedo me da.