viernes, 14 de agosto de 2015

CURIOSIDADES Y ALEGRÍAS DE LA EM

Empecemos hablando de una de esas curiosidades tan típicas de la E.M., que además son la salsa de la vida del esclerótico. Lo de ahogarse con la comida, agua o saliva (si es comiendo chicles es la caña!) a estas alturas es todo un clásico. El complejo de imbécil que te entra, ya ni te cuento. Pero hace unos días, fue como doble salto con tirabuzón. Estaba yo tan a gusto charlando con mis padres después de una sabrosa comida, cuando de repente se me hizo un nudo en la garganta. Con qué? No estaba comiendo ni bebiendo... Con mi propia saliva! Eso era nuevo! Todo un  paso adelante en la originalidad.

Otras curiosidades de éstas que tienen su gracia. Esta vez no es tan tan original pero eyyy! Todo... bueno, no todo pero a algunas cosas le puedes encontrar su punto! Estar sentada en la cama esperando que se actualice la tablet, con las piernas cruzadas de forma que las manos caen sobre ellas y notarte cómo te vibra la pierna con mini espasmitos súper cucos. O estar viendo la tele y de pronto... la guerra de las galaxias en el antebrazo! No me digáis que esta enfermedad no es un pozo de sorpresas! De estas tengo más habitualmente pero cuando mi cerebro vuelva de sus nada merecidas vacaciones y me acuerde de más, ya os las contaré. Pero para reírse un rato no están mal...

Ahora pasaremos a grandes hitos de mi historia esclerótica, que nunca viene mal hablar de ellos! Y más aún este verano, para animar el espíritu! jajaja. Esas pequeñas cosas que antes era impensable hacer y que en la última época se han ido sumando poco a poco. Y la más reciente y que me hizo mucha ilu fue hace poco cuando quise cerrar la ventana del baño. He de decir que hace mucho que mi instinto me lleva a hacer todo con la mano izquierda, la buena. Incluso desde que puedo utilizar algo más  la derecha, es siendo completamente consciente de ello y con mucho esfuerzo. Pues cuando me quise dar cuenta, estaba abriéndola con la derecha!!!!!!! Aluciné! Pero en los último tiempos ha habido más... Este invierno pasado, conseguí algo de vital importancia: arreglarme las uñas! cortadas, limadas y pintadas. Vale, no es algo para repetir a menudo porque lo que tardé en ello debió ser el tiempo en que un@ profesional acabe 3 ó 4 manicuras pero ehhhhhh! y la emoción que te entra cuando ves que tras este arduo trabajo, tus uñas están hasta pintadas sin salirte! demasiado... Más cosas nuevas que hago, no este verano, pero volveré!  Recoger la mesa y hasta llevar vasos y tazas llenas!!!! Y el contenido llega a su destino, salvo excepciones (pero esas las ignoramos, como el otro día que me tiré un café encima, shhh!). Y me puedo atar cordones! De forma más torpe que un niño que acaba de aprender pero alguna vez he podido! Hacerme una coleta súper cutre o comer con la derecha, no partir, no hay que pasarse, y con mucho esfuerzo (realmente el esfuerzo es un denominador común). Esto como que a menudo no lo hago. Dar palmadas (de eso hay un post y seguro que he mencionado alguna vez alguna cosa de éstas). Estoy lista para que me contraten de hincha de algún equipo de fútbol! :P

Aún en el peor momento, estas pequeñas cosas ayudan a auto-animarse, jajaja. A ellas hemos de agarrarnos con fuerza.