miércoles, 29 de junio de 2016

UN MUNDO IDEAL

¿No os apetecería vivir en un mundo donde no hicieran falta las típicas estupideces 'políticamente correctas' de cortesía? Esas del tipo en que alguien te pregunta 'qué tal estás?' y tú respondes 'bien! tirando!'. Sino un mundo donde si preguntas, es porque te interesa conocer la respuesta o donde, si por el contrario, no te interesa, no preguntas y se acabó. Soy consciente de que, probablemente, esto nos llevaría a un mundo extremadamente incorrecto políticamente y más egoísta si cabe. Pero, no nos evitaría el tener que aglomerar toda la extensa realidad en una simple y asumible mentira? Con el esfuerzo que ello conlleva. Muchos sabéis a qué me refiero. No es algo exclusivo de la esclerosis múltiple, según mi experiencia es algo visible y palpable en todos los ámbitos de la vida. Sí puede ser que con cosas así de concretas como pueda ser una enfermedad, pueda alcanzar límites insospechados. Y teóricamente un 'bien!', así sin más, no implica un gran esfuerzo pero supongo que cuanto más esfuerzo nos supone conseguir estar ahí un día más, tirando de todo lo que tenemos que tirar, cada uno de lo suyo, y a ser posible con buena cara y una sonrisa, más molestan esos comentarios insulsos y vacíos. O no? Porque llega un punto en que las cosas tipo 'qué buen aspecto tienes!', o 'sí, el calor nos sienta mal a todos' o 'ufff! yo también me canso una barbaridad!' (y el susodicho/a quizá tiene 70 años, pero bueeeeno), agotan. Agota el tragarte la bilis para ser precisamente eso, políticamente correcto. Este tipo de cosas, al principio, llegan incluso a hundirte momentaneamente. A veces más, a veces menos. A mí me molestaban, tampoco una exageración, pero molestaban. 8 años después? Todo depende de quién vengan ciertos comentarios, ciertas actitudes... hay personas que con la cosita más nimia del mundo mundial, te matan y te dejan chofff para el resto del día. Y eso sin contar con la nochecita que te da cuando los engranajes del cerebro se ponen a funcionar a toda marcha y empiezas a recordar no sólo lo que te dijeron sino quien te lo dijo, y lo que tú, chica educadita y tontita donde las haya, debía haber respondido. Pero no lo hiciste, y ahora el cabreo no es sólo por lo que te dijeron sino por lo que tú no dijiste. Porque además, en este preciso momento, se te están ocurriendo chorrocientas respuestas que hubieran venido como anillo al dedo. 

Apetece encontrar gente a quien de veras le interese tu estado. No para ir dando pena, contando con pelos y señales absolutamente todo como si fuera una retransmisión deportiva. Eso no va a solucionar nada. Te seguirá doliendo lo que te dolía. El mareo que estaba no va a desaparecer de pronto. La sensación o sensaciones de turno ahí seguirán hasta que decidan probar pastos nuevos durante un rato. Pero sabrás que hay alguien que te cree, que hay alguien que no compara lo tuyo con el resfriado que el/ella tuvo hace mes y medio. Porque tú no quitas importancia a ese resfriado. Pero que no resten importancia a lo que TÜ tienes.