lunes, 5 de septiembre de 2016

ANATOMÍA DE MIS GAFAS Y SU MALA RELACIÓN CON LA E.M.

Un día os hablé de mis gafas, os acordáis? Hubo un ligero percance, se cayeron y ambos cristales se rompieron... Pues hoy os quiero hablar de mis gafas de nuevo y de algo a lo que no puedo echar la culpa a la esclerosis!!!! Triste, lo sé... porque si no podemos achacar las cosas a la enfermedad, entonces para qué nos sirve???? Creo que es lo único práctico que tiene pero bueno... éste es un defecto de fábrica, por más vueltas que le dé al asunto. Vale, os lo cuento, pero no me lo tengáis en cuenta........

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Soy un pelín obsesiva compulsiva con la limpieza de los cristales... Nuuuunca están bien del todo. Siempre hay una sombra, una mancha diminuta, un lo que sea. Yo limpio y limpio y siempre hay algo. El brazo se agota, el hombro se fastidia, y siiiiigue habiendo algo. Y hasta aquí el aburrido secretillo. Ahora llega lo divertido! Hagamos fiesta!!! Que ahora sí le podemos echar la culpa a la e.m.! En un principio, simplemente pensaba que era imbécil (que cabe la posibilidad de que lo sea, no digo yo que no,  pero no tanto! ) hasta que un día, así sin más, me vino la inspiración.

Os pongo en situación: No me puedo apretar mucho las patillas de las gafas porque tengo unas orejas la mar de sensibles y me destrozan. Si es que soy como un peluche al que hay que tratar con mimo! Pero esto hace que las gafas se me caigan poco a poco, tipo bibliotecaria. Consecuencia? Que hay que estar subiéndolas cada dos por tres porque me gusta eso de parecer una bibliotecaria, tiene su punto, pero también me gusta ver lo que tengo delante, tipo... la televisión. Y una intenta subirlas dándole al puente muy finamente pero un día me di cuenta de que el dedo no calculaba muy bien la distancia. La idea era darle ahí pero el dedo a dónde le daba? Al cristal. Con un poco de suerte, mitad y mitad. Pero mi huella dactilar quedaba impregnada en el cristal. Y ohhhhhh, qué significa eso? Cristal sucio. Mancha que molesta. Mancha que hay que limpiar. Y otra vez a empezar! Se ve que mi cerebro no distingue bien entre montura y cara, qué le vamos a hacer? Y he aquí la culpa de la esclerosis: coordinación pobre... anda escasa ella! Podían añadir eso como prueba en las revisiones con el neurólogo, es súper súper práctico! Si vas a subir las gafas y plantas el dedo en medio del cristal, chungo! ;) Yo nunca pude presumir de coordinación, cierto... ya apuntaba maneras, pero me podía colocar las gafas sin guarrearlas!!!

Pero para que veáis que de primeras no achaco todo a esto eh? Si soy buena persona y todo! Y eso que  mi 77% de lisiadera me lo pone en bandeja, o no? jajaja. Y que nadie se ofenda por lo de "lisiadera", que lo digo en plan cariñoso. Además, es mía, mi relación con ella queda entre nosotras dos ;)




lunes, 22 de agosto de 2016

ALERTA! FUGA DE CALOR!

Como algunos sabeis, no ando muy allá de ánimos pero aquí estamos de vuelta para seguir contándoos cosillas de la apasionante vida como esclerótica. Como esclerótica en verano! Importante detalle ése. Que no es lo mismo ser esclerótic@ en verano que esclerótic@ en invierno. Obviamente hay matices primaverales y matices otoñales pero no nos vamos a poner exquisitos ahora. 

También sabéis que mi vida no es precisamente la más animada del universo. Vamos, no es como la vida de una Paris Hilton cualquiera fiesta aquí, fiesta allá. Mi perrita es más mona, ya os lo digo. No cabe en un bolso como si fuera una salchicha gigante... pero empiezo a desviarme de la historia  central de mi inolvidable narración! Hace un par de días salí! Con mis padres, pero salí! (Os dije que no nos íbamos a poner exquisitos no?). Para celebrar el cumpleaños de mi abuela íbamos a almorzar fuera. Y diréis: y la abuela no iba? Pues no porque ella vive en Canarias así que los tres solitos. Así tocábamos a más, es otra forma de verlo. Y nos fuimos a un sitio de pescadito muy rico. (Nota muy muy importante: Yo? Pescado?  Hay que ver a dónde llega la degeneración humana!!!!!!!!! El pescado nunca ha sido lo mío, y gastar dinero en la calle para comer pescado? Pero qué dices! Y ahora resulta que la que sugirió el sitio fue moi... Sin comentarios.). Con lo que yo no conté, y debía haberlo hecho pero a veces las ganas superan al raciocinio, fue conque aquello es una terraza al aire libre bajo el sol. Con sombrillas, si, pero bajo el sol. Qué calor, madre mía! Yo me llevé mi sombrerito, más bonito!!!!! (Otro punto importante a detallar, signo inequívoco de la edad) Pero vamos, que calor seguía haciendo y el sol, poco a poco, como quien no quiere la cosa, me iba afectando de forma sutil a la vez que eficiente. Hambre? Relativa. Visión? Poco nítida. Mareo? Solidario con la visión. Y damos la bienvenida a nuestro querido y estimado amigo Uthoff. Tan encantador como siempre. Tan encantador que si no hubiera llevado la silla de ruedas, no sé qué hubiera sido de mí! Ayyy, pobrecita! Pero mis sabios padres me llevaron a una cafetería para que tomara un café revitalizante... y asqueroso... con hielo. Ya sabéis también en qué alta estima tengo yo al café verdad? Y yo, que a veces tengo luces aunque estén semi apagadas, me pedí un vaso de agua fresquita y entre ambos, y el aire acondicionado del sitio (Aire acondicionado, el mejor amigos del esclerótic@), la luz se fue haciendo poco a poco! 

Y ahora llega la segunda parte del gran día. Os sitúo. Casa. De noche. Viendo la tele. Terraza a ambos lados del cuarto de estar. Y lo más surrealista. Estar sentada notando el fresquito aire que corría. Yo lo notaba, en serio! Pero había un enfrentamiento feroz entre ese aire de fuera, y el calor que notaba luchando por salir de mi cuerpo. Fue como una batalla napoleónica! Y ganaba el calor interior tanto que tuve que darme una ducha fresca antes de irme a la cama porque me encontraba como si estuviéramos a 40º, que no lo estábamos. Qué sensación más extraña! Era como si mi cuerpo hubiera servido de envase que guarda el calor ... como las bolsas de palomitas que una vez las sacas del microondas sigue ardiendo? Pues algo así!

Y ahí acabó el gran día de pescadito, calor, fenómeno de Uthoff, batallas entre fresquito exterior queriendo entrar y calor interno queriendo salir...

miércoles, 3 de agosto de 2016

EL FLUS FLUS ESCURRIDIZO...

Estaba recordando ahora frente al ordenador algo con lo que habitualmente comparan la esclerosis múltiple para darla a conocer y hacerla más... cercana y entendible a la gente que la desconoce. Una de estas cosas es el símil de ir arrastrando una cadena que no te deja caminar utilizado para "entender" un poco más ese extraño a la vez que apasionante fenómeno denominado 'fatiga'. Y a qué viene esto? Pues porque hace unas noches (entre muchas!) digamos que no fue una noche apta para dormir. A las tantas de la madrugada estábamos con unos deliciosos 30º, grado más, grado menos... quién lo mira? Si los móviles no pusieran la temperatura, nadie! Pero la ponen, la ponen... Ni mi adorable pastillita  que me ayuda a dormir me ayudó a dormir!Sueño sí que me dio pero casi peor el remedio que la enfermedad porque estar hecha polvo y muerta de sueño pero vuelta pa'acá, vuelta pa'allá... como que mola! Y venga dolores!!! De eso que no falte. Yo tengo mi flus flus (Sativex), y me echaba, me echaba! Dentro de los 12 flus flus diarios que se pueden echar no vaya a terminar colocada, debe ser! Lo que por otro lado... así no dolería nada! Quitan la diversión... Pero bueno, a lo que vamos... en una de esas estaba yo repachingada en la cama y las piernas dolían.... dolían... dolían... un poquito nada más! Y el flus flus estaba en la cómoda, a pocos centímetros de mi cabeza. Vamos, que kilómetros no tenía que atravesar para ir a por él. Peeeero como me pilla a la derecha y recordemos, mi lado derecho es el agilipollao y mi mano derecha es la huevona, pues tengo que girarme para cogerlo con la izquierda. Alguna vez he tentado la suerte, he sido osada y lo he intentado coger con la derecha... y lo he tirado y se ha caído al suelo y ha rodado por el suelo y oh! casualidades de la vida que ha terminado en la otra punta  y oh! fallo 'tésnico', casi mejor no tirarme al suelo que eso es una pésima pésima idea... conclusión 1: he tenido que bajar a por otro flus flus de la nevera. Conclusión 2: Es un coñazo. Conclusión 3: A girarse para cogerlo con la izquierda En conclusión, tengo que girarme. Y luego incorporarme para echarme el flus flus que si no no sale. Y luego volver a estirar el brazo izquierdo para posar suavemente el botito sobre la cómoda. En resumen, hay que moverse. Y en resumen, no tenía energíaaaaaaaaaaaaaaaaaa para eso. Y el resumen del resumen de todo esto es que me quedé con el dolor de piernas...

Y esto, chicos y chicas del mundo mundial, es la fatiga  ;)  Confundible a primera vista con la vagancia de toda la vida ante ojos nada familiarizados con estas cosillas que tanto nos pasan pero creedme, no era vagancia! No os creais que prefiero el dolor a moverme! Que no soy Homer Simpson! Aún....

Y ahí va otra! No poner el aire acondicionado por no molestar creyéndome una súper woman e ir notando poco a poco cómo me voy quedando como una flor mustia cuya vida se va apagando gradualmente hasta encender el aire  y de nuevo, poco a poco, la flor comienza a cobrar vida... Increíble pero cierto! Esto no es fatiga, no... es el suave y agradable efecto del calor que, según te dice toda la gente sana, a todos nos afecta. No suelo verlos generalmente tan vacíos de vida pero si ellos lo dicen, yo no soy nadie para llevarles la contraria, verdad?

miércoles, 20 de julio de 2016

SOLUCIÓN ANTI-GOLPES!

Acabo de tener una idea brillante. Ya se sabe, nada mejor que una experiencia cercana al escoñamiento total como para ver pasar tu  vida por delante tuya o, en su defecto, como para encontrar una solución clara cristalina que pondrá a salvo tu vida. Ya veréis!
 
Anoche, al bajar a mi dormitorio dispuesta a vagar un buen rato por los mundos cibernéticos, que no de Yupi, aunque a veces puedan parecer similares, antes de acostarme a dormir a mis acostumbradas horas intempestivas como bien sabe alguno de vosotros, resultó que no me encontraba sola. No era George Clooney, no. Qué va. Una mosquita, de las cojoneras para ser más exactos, vagaba (que era lo que yo quería hacer pero se me adelantó) sin rumbo fijo por toda la habitación. 'Déjala vivir!'- decía mi mini angelito en mi hombro derecho. 'Ni de coña! Mátala que ésta no te deja dormir!- decía el angelito malote al otro lado. Y como no se puede pecar de bueno, y además, para quien aún no haya tenido el placer de cruzarse con estas mini moscas, cuanto más mini son las joías, más ruido hacen, decidí hacerme la mala malota e ir en su busca para que cayera el armagedon sobre ella. No lo ponía fácil   , que parecía que se había tomado un Red Bull y estaba hiperactiva!  Yo, en un intento, insensato debo añadir, de seguir su recorrido, estaba en pie dando vueltas cual peonza con el mata mosca en la mano. Digamos que eso no es una de las cosas más recomendables para mi... lo de dar vueltas, lo de la mosca da penita pero más penita me doy yo a mí misma cuando no me dejara dormir y al día siguiente fuera un escombro digno del basurero. El caso es que en una de esas vueltas, la rodilla falló elegantemente, yo me caí y gracias a que los planetas se alinearon para que la cama estuviera justo detrás en lugar del suelo. Caer en blandito tiene sus ventajas!Y tras perder el rastro de la susodicha en un claro asunto digno de 'Quién sabe dónde',yo me senté en la cama para hacer lo que había sido mi idea desde el principio. Y cuando ya, decidida a acostarme  pero teniendo que levantarme a no recuerdo qué, hice justo eso, levantarme...y caerme. Oooootra vez. Yo me levanté pero el poco equilibrio que me queda se ve que se había acostado hacía rato por su cuenta. Y de nuevo, gracias a los planetas, caí casi en la cama... por los pelos! Y esta serie de frustradas desgracias, porque me habría pegado sendos talegazos dignos de salir en las enciclopedias esas de antaño... en mi juventud...de esas que hoy los niños no saben ni el nombre. Y fue por eso que pensé en una solución: y si nos envolvemos en papel de burbujas (y nos sirven para adelgazar! 2x1!) y las casas, suelos y paredes las hacemos como de poliespan? Vale, a ver... pareceríamos momias con serias dificultades de movimiento, pero todo no se puede tener!
 
Y hablando de caídas en blandito (mientras son en blandito...), esto me lleva a pensar: no os pasa a vosotros al levantaros por ejemplo de la cama o de un sillón cuando llevas rato, la rigidez de la/las piernas? Es hasta divertido... bueno, no tanto, pero tiene su gracia cuando por la mañana te levantas toda dispuesta a salir de la cama caminando pero noooo, si haces eso te la pegas fijo sí o sí , porque antes necesitas estirar pierna tipo perrito cuando se estiran. Más de una vez he intentado prescindir de este paso y el resultado no es nada halagüeño. Se quedan como con una rigidez que le dice al resto del cuerpo 'tú vete si quieres, pero yo esperaría'. A ratos te hace parecer mas robot que persona.
 
Y para acabar, el día 28 tengo revisión con el neuro y esta vez me temo que puede que algo haya empeorado pero como en las revistas del corazón, os dejaré con la intriga hasta el final! ;)

miércoles, 29 de junio de 2016

UN MUNDO IDEAL

¿No os apetecería vivir en un mundo donde no hicieran falta las típicas estupideces 'políticamente correctas' de cortesía? Esas del tipo en que alguien te pregunta 'qué tal estás?' y tú respondes 'bien! tirando!'. Sino un mundo donde si preguntas, es porque te interesa conocer la respuesta o donde, si por el contrario, no te interesa, no preguntas y se acabó. Soy consciente de que, probablemente, esto nos llevaría a un mundo extremadamente incorrecto políticamente y más egoísta si cabe. Pero, no nos evitaría el tener que aglomerar toda la extensa realidad en una simple y asumible mentira? Con el esfuerzo que ello conlleva. Muchos sabéis a qué me refiero. No es algo exclusivo de la esclerosis múltiple, según mi experiencia es algo visible y palpable en todos los ámbitos de la vida. Sí puede ser que con cosas así de concretas como pueda ser una enfermedad, pueda alcanzar límites insospechados. Y teóricamente un 'bien!', así sin más, no implica un gran esfuerzo pero supongo que cuanto más esfuerzo nos supone conseguir estar ahí un día más, tirando de todo lo que tenemos que tirar, cada uno de lo suyo, y a ser posible con buena cara y una sonrisa, más molestan esos comentarios insulsos y vacíos. O no? Porque llega un punto en que las cosas tipo 'qué buen aspecto tienes!', o 'sí, el calor nos sienta mal a todos' o 'ufff! yo también me canso una barbaridad!' (y el susodicho/a quizá tiene 70 años, pero bueeeeno), agotan. Agota el tragarte la bilis para ser precisamente eso, políticamente correcto. Este tipo de cosas, al principio, llegan incluso a hundirte momentaneamente. A veces más, a veces menos. A mí me molestaban, tampoco una exageración, pero molestaban. 8 años después? Todo depende de quién vengan ciertos comentarios, ciertas actitudes... hay personas que con la cosita más nimia del mundo mundial, te matan y te dejan chofff para el resto del día. Y eso sin contar con la nochecita que te da cuando los engranajes del cerebro se ponen a funcionar a toda marcha y empiezas a recordar no sólo lo que te dijeron sino quien te lo dijo, y lo que tú, chica educadita y tontita donde las haya, debía haber respondido. Pero no lo hiciste, y ahora el cabreo no es sólo por lo que te dijeron sino por lo que tú no dijiste. Porque además, en este preciso momento, se te están ocurriendo chorrocientas respuestas que hubieran venido como anillo al dedo. 

Apetece encontrar gente a quien de veras le interese tu estado. No para ir dando pena, contando con pelos y señales absolutamente todo como si fuera una retransmisión deportiva. Eso no va a solucionar nada. Te seguirá doliendo lo que te dolía. El mareo que estaba no va a desaparecer de pronto. La sensación o sensaciones de turno ahí seguirán hasta que decidan probar pastos nuevos durante un rato. Pero sabrás que hay alguien que te cree, que hay alguien que no compara lo tuyo con el resfriado que el/ella tuvo hace mes y medio. Porque tú no quitas importancia a ese resfriado. Pero que no resten importancia a lo que TÜ tienes.

viernes, 10 de junio de 2016

REGRESO DE UN VIEJO AMIGO!

Vale, esta vez sí que me pilló desprevenida el calor. Hoy parece que se está portando algo mejor (con aire acondicionado, eso sí). Según mi móvil, sólo 32º!!!!  Cierto que en Granada no es que seamos especialmente expertos en eso de los cambios de temperatura graduales. Nosotros somos más del blanco o negro. Pero claro, este año es que ni el blanco ha sido un blanco tipo el mejor detergente del mercado... no diremos marcas no se vayan a ofender! (bueno, eso y que ahora mismo no me viene ninguna a la cabeza...), ni el negro tipo negro como el carbón que te traen los Reyes Magos (mmm...el dulce estaba rico...!). El caso es que de golpe y porrazo treinta y pico grados. Ayer solo 40-41 º! Unos días de calor un tanto... chungos pero bah! Fatiga de más, concentrarme se convirtió en tarea algo más que chunga (lo que para dar clase es la bomba!), y leer, misión imposible pero nada que no ocurra con frecuencia. El dolor de piernas, que lleva a mi lado estos 8 años, se ve que es aficionado al calor y cogió impulso. Aquí es donde se ve que cada miembro del cuerpo ha cogido una independecia preocupante! Quién les dio permiso?! Que yo prefería que fuéramos como una familia unida y bien avenida! Pero vale, una vez aceptado eso, por pura obligación, podemos hablar de alguien que busca protagonismo. Mucho protagonismo! Nuestro 'amigo' : un tal señor Uthoff. En estos años habíamos tenido algún encuentro casual pero no había tenido el gusto de una presentación formal. Hasta el verano pasado. Verano digno del olvido. Pero fue entonces cuando el neurólogo nos presentó oficialmente: señor Fenómeno de Uthoff. Un  encanto de fenómeno. A él tampoco le va demasiado el aumento de la temperatura corporal así que, obviamente, el calor es como su criptonita. Aunque ya nos podían haber presentado antes! Porque me habrían evitado tanto pensar yo que estaba como una cabra (que lo estoy, pero no tanto!) el año pasado. Yo pensando que alucinaba cuando definía mi estado como 'es que veo como si me hubieran bajado las persianas! veo oscuro!'. Pues a fastidiarse! Mis explicaciones no están tan lejos de la realidad!:

Deterioro visual fluctuante (cambios con el ejercicio, el estrés, la fatiga, la elevación de la temperatura corporal)
Muchos pacientes pueden experimentar una atenuación u oscurecimiento de la visión asociada con el ejercicio y el calor. Esto se alivia con el reposo y enfriamiento. La descripción de esta alteración en la visión secundaria a la elevación de la temperatura corporal fue descrita hace más de un siglo por Wilhem Uhthoff.
 Por lo visto, me había echado especialmente de menos porque no ha tardado demasiado en volver a hacerme compañía en todo su esplendor. Y yo no contaba con su presencia. Al menos, no tan pronto. Como lo mío no es darle demasiadas vueltas a lo que puede venir hasta que viene (ni darle vueltas cuando ya se ha ido), pues sólo cruzaba los dedos, que se me van a volver artítricos pronto de tanto cruzarlos, para que el verano, ése que AÚN no ha llegado, se comportara como un caballero. Craso error! Era un deseo basado en hechos reales, no flipaba tanto. El invierno ha sido light, por qué no soñar con un verano light? En el fondo fondo de mi agujereado y desmielinizado cerebro sigue la diminuta esperanza de que el asunto climatológico siga dando bandazos pero tras estos días... Venga, diremos que sigue ahí esa mini micro esperanza, que no se diga que soy muy pesimista! Pero... malos días de referencia, eh??? 

Mal día de referencia sobre todo uno en particular en que teóricamente tenía 3 clases. Y nunca agradecí más que cancelaran 2. Gracias a estas cosas típicas de los finales de curso,  quedé sólo con una a las 7 de la tarde. Ya a medio día un sutil a la vez que molesto dolorcillo de cabeza hizo su aparición (nada fuera de lo normal). Cuando me avisaron de la primera cancelación (qué detalle avisar, por otro lado!), el sutil y molesto mareo se unió a la fiesta. Pero eso no quiere decir nada! Que no cunda el pánico! Así que con tanto tiempo libre pensé yo... por qué no leo un rato?. Y entonces me respondí yo a mí misma: Tú estas tonta, verdad? Si sabes que en cuanto cojas el libro, se va a volver a quedar donde está!. Así que tras descartar esta brillante idea, me dije: Pues ponte un rato en el ordenador. Y eso sí que empecé a hacerlo, muy obediente yo. Pero entonces surgió un pequeño inconveniente de nada. El mareo aumentó. El dolor aumentó. Y para que no se sintieran solos, empecé a sentir unos síntomas nada halagüeños. Mantener los ojos abiertos costaba esfuerzo. Al poco, a esa pesadez de ojos se sumó pesadez de cabeza, frente. Miraba, y la vista no era nítida del todo, más bien se iba oscureciendo. Oh, oh. Y esto te hace recordar algo... Ajajá! Eres tú verdad, señor fenómeno de Uthoff? Te pillé! O más bien tú a mí. Y conforme me iba costando más mantener la mirada en un punto determinado, decidí dar un descanso a las lentillas y poner a trabajar a las gafas porque yo, que tenía una tarde la mar de pensadora, me volví a decir (Y esto empieza a ser preocupante, tanto hablar conmigo misma): y si te tumbas un rato? Tienes un par de horas... Y como la chica obediente que ha quedado claro que soy, eso hice. Me puse música. Vale, heavy, que a priori puede no parecer demasiado relajante... Me tumbé, cerré los ojos...me dio tiempo a pensar que soy una bocazas porque quién me manda a mi ofrecer unas clases veraniegas?... Y así llegamos a la clase que SI daba. Por suerte, logré dar esquinazo al señor Uthoff lo suficiente para que me dejara ejercer medianamente bien mi papel de profe. Con la ayuda del aire acondicionado, el mejor amigo del esclerótico. 

Eso sí, pie y pierna derecha siguen fríos. No frío  invernal, más bien frío temporada primavera-verano. Curiosidades de la esclerosis múltiple.

jueves, 2 de junio de 2016

MI COSMOS PERSONAL

La semana pasada salí! Pude ver el cielo azul, el brillante sol... las nubes no que por fin se habían largado! Oh! Qué placer bajar los escaloncitos de mi casa y meterme en el coche! Vale, el destino tampoco es que fuera a provocar un placer inusitado... iba al hospital... mi aparentemente sitio preferido del mundo! De hecho, mis padres y yo nos estuvimos planteando instalarnos allí, pero no en un piso. Algo mas sencillo. Una tienda de campaña en la entrada del hospital. Todo pensando en economizar tiempo y dinero. Aquello es casi como nuestro segundo hogar. Si no es mi padre quien tiene que ir es mi madre y si no, pues yo... Que no olviden nuestra presencia allí que nos echarían de menos! Lo que pasa es que se sabía que cambiarían el hospital por otro nuevo, más grande, esplendoroso y moderno y al final, todo habría sido en balde. Somos enfermitos pero alguna neurona nos queda... a mí a la que menos, pobre de mi! Tan joven y con un cerebro tan estropeado! :P Total, decidimos quedarnos en nuestra casa. Y el otro día me tocaba a mi ir. Dermatólogo! Nueva especialidad. En sserio, quién puede decir que esta enfermedad es monótona? Resulta que con el fingolimod recomiendan ir anualmente y también resulta que mi neuróloogo se había olvidado... nada catastrófico después de ver lo que hizo el dermatólogo, que eso también lo hago yo. Yo lo sabía pero como no me veía nada raro, pues pasé del asunto. Pero hace un tiempo me había empezado a encontrar unos monísimos a la vez que recientes lunarcitos. Más pequitas que lunares y ninguno preocupante pero como más vale prevenir que curar y dada la presencia de tantos lunares de reciente adquisición, pues se le comentó al neuro. Nivel de preocupación = 0. Teóricamente tenía que verme ese maravilloso cosmos creado en mi cuerpo y una, inculta en tema de recuento de lunares, se preparó para lo desconocido! Irían lunar a lunar? Tipo trabajo de chinos... O cómo iba eso? Así que preparada para adentrarme en el fascinante mundo lunar, me puse muy mona yo por si me hacían medio despelotarme, despelotarme, o na de na. Era una incógnita! Ah! Y sin maquillaje para que vieran el lunarcito monísimo o las dos pecas adorables (y poco visibles) que salieron bajo el ojo. Y, aclaración: yo a salidas tan profesionales siempre voy maquillada! Aún así me puse monísima de la muerte. Y tras llegar a la planta correspondiente, cuál será nuestra sorpresa cuando nos llaman nada más plantar el pandero en esas cómodas sillas hospitalarias que nunca nunca están rotas ni se van para un lado, o para el otro, o para los dos por eso de hacer de la experiencia algo inolvidable. Pero a lo que iba, esa rapidez en dermatología, creedme, es una posibilidad entre un millón! El caso es que entramos y me pregunta el médico, al cual conocía de otra vez en que otro tratamiento me sentó ... ligeramente mal (Qué sutileza la mía!), que qué me pasaba. 'Pasar pasar, no me pasa nada', dije yo en un alarde de sinceridad. Tras comentarle el motivo de mi visita , que no era precisamente verle su encantadora cara (Por escrito creo que el sarcasmo pierde intensidad...), allí sentada en la misma silla, me pregunta: 'Cuáles son?'. Y mi cerebro se puso en marcha y a punto estuvo de soltarle: 'Y yo que sé! Tú te crees que me acuerdo de todos? Ni que llevara un croquis o un mapa del tesoro!'. Porque unos cuantos son. Y ahí él, sentado en su silla al otro lado de la mesa cual rey en su trono, miró los más que le enseñé (Igual tiene visión tipo Superman...) mientras el estudiante que le acompañaba tuvo el detalle de levantarse... y todo!!!!!! y vio los de cara, abdomen y poco más.  El estudiante se ve que se entusiasmó con uno que tengo en el ombligo porque lo miraba y requetemiraba con la mini lupa esa rara que usan como si buscara oro... (Ese lunar es mío eh? Nada de reciente adquisición! Más mono que es!). Y que bien, que todo está bien. Que se me ven más porque soy muy blanquita de piel. Que buenos días. Que adios. Que mi madre y yo salimos. Y que tanto madrugar para 5 minutos!